Centro estético donde desapareció Yulitza ganaba una millonada mensualmente: aparecieron cuadernos
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Nuevos detalles de este caso dejan expuesta a María Fernanda Delgado, mujer venezolana que aparece como la dueña de este establecimiento en Bogotá.
El caso de la desaparición de Yulitza Consuelo Tolosa, la mujer de 52 años que fue vista por última vez tras someterse a un procedimiento estético en el sur de Bogotá, sigue sumando revelaciones que aumentan la gravedad de la investigación.
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Ahora, nuevas pruebas encontradas por las autoridades apuntan a que el centro estético donde ocurrió todo movía altas sumas de dinero cada mes y operaba bajo prácticas que hoy están bajo la lupa judicial.
De acuerdo con información conocida por Blu Radio dentro del proceso investigativo, durante la inspección al inmueble del barrio Venecia, en la localidad de Tunjuelito, la Policía halló varios cuadernos donde se llevaban registros detallados del dinero recibido por los procedimientos.
Según esos documentos, los pacientes pagaban entre tres y cinco millones de pesos por intervención estética. Solo el mes anterior a la desaparición de Yulitza, el establecimiento habría recibido ingresos cercanos a los 60 y 70 millones de pesos.
Las autoridades investigan si estos cobros se realizaban sin controles legales ni tributarios, pues gran parte de las transacciones, según los hallazgos, se hacía en efectivo.
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Qué pasó con la dueña del centro estético
Las cámaras de seguridad del sector también revelaron un movimiento que ahora resulta clave. Hacia las seis de la tarde del día en que estalló el escándalo, la propietaria del lugar fue captada saliendo del inmueble acompañada de varios menores de edad, al parecer sus hijos, mientras cargaba varias maletas.
Según los investigadores, en esos equipajes habrían sacado elementos fundamentales del negocio, entre ellos el VTR donde se almacenaban las grabaciones internas del establecimiento y dinero en efectivo que estaba guardado en una caja fuerte hallada posteriormente por la Policía, pero ya vacía.
Las autoridades sospechan que el centro estético manejaba un protocolo para evacuar rápidamente el lugar en caso de emergencia, empacando documentos, equipos y efectivo para abandonar el sitio sin dejar rastro.
Ante esta situación, la Policía adelanta acciones para evitar que personas relacionadas con el caso —empleados, familiares y socios— salgan del país, especialmente hacia Venezuela, su lugar de origen.
Quién sería la propietaria del centro estético
Según información divulgada por El Tiempo, el negocio Beauty Láser M.D. estaría vinculado a María Fernanda Delgado, una mujer de nacionalidad venezolana señalada como responsable del funcionamiento del centro estético.
La Secretaría Distrital de Salud confirmó que el establecimiento no contaba con concepto sanitario favorable ni autorización oficial para realizar procedimientos médicos estéticos, lo que agrava la investigación.
Qué se sabe del caso de Yulitza Toloza
Yulitza Consuelo Tolosa acudió al lugar para practicarse una lipólisis láser, un procedimiento ambulatorio que, en teoría, permitiría regresar a casa el mismo día. Sin embargo, familiares aseguran que cuando lograron verla horas después, la mujer presentaba un estado alarmante: estaba pálida, con dificultad para respirar y signos evidentes de complicaciones médicas.
Ante su condición, decidieron pagar una habitación dentro del inmueble para que permaneciera en recuperación. El lugar, según testimonios, funcionaba con varios apartamentos donde mantenían a pacientes tras las intervenciones. Esas y más cosas, contó su amiga.
Pero cuando regresaron en la noche con ropa y alimentos, Yulitza ya no estaba. Personal del establecimiento afirmó que ella habría salido por decisión propia, pese a su delicado estado.
Los mensajes enviados desde su celular posteriormente aumentaron las dudas: aparecía conectada, pero respondía con textos confusos que mencionaban traslados a hospitales y viajes a casa. Desde entonces, nadie volvió a verla.
Durante la inspección al inmueble, las autoridades encontraron a otra mujer en recuperación que aseguró estar encerrada y temer por su salud, lo que obligó la intervención de bomberos, Policía y personal médico.
Hoy, mientras la búsqueda continúa, el caso no solo mantiene en vilo a la familia de Yulitza, sino que vuelve a encender las alarmas sobre centros estéticos clandestinos que operarían sin controles sanitarios, moviendo millones de pesos y poniendo en riesgo la vida de sus pacientes.
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