A través de intermediarios, el hombre logró venderle su hija a una familia de Fuzhou, una ciudad que está a 110 kilómetros de de distancia de Putian, informó Daily Mail citando medios locales, y añadió que el sujeto la canjeó por 80.000 yenes, equivalentes a un poco más de 38 millones de pesos.

El rotativo indicó que el papá, identificado solo por su apellido, Lu, usó la plata para darles propina a mujeres que se ganan la vida haciendo transmisiones en vivo en plataformas de video como Kuaishou.

De acuerdo con el diario británico, los compradores fueron unos esposos con problemas de infertilidad cuyo único hijo murió en 2017, por lo que deseaban adoptar un bebé.

El medio inglés señaló que la pareja le pagó el dinero acordado al padre de la pequeña argumentando “tarifas de nutrición” y, además, firmó un contrato de ‘adopción’.

Según Daily Mail, esta compra ilegal se descubrió luego de que los esposos intentaran solicitar un documento de identificación para la bebé “utilizando un certificado de nacimiento falso”.

Tanto Lu como la pareja de esposos ahora enfrentan cargos por trata de niños, concluyó el medio.