¿Venganza? Aparece fuerte confesión que le da giro al caso de María Camila Potosí
Yulieth Cecilia Angulo, una de las cinco personas capturadas por el caso, habría manifestado el resentimiento contra la víctima por mensajes.
La investigación por el asesinato de María Camila Potosí, la joven de 21 años que tenía ocho meses de embarazo cuando desapareció en Cali, sigue revelando detalles que, según la Fiscalía General de la Nación, evidenciarían que el crimen fue planeado con anticipación y motivado por un aparente deseo de venganza y de apropiarse de la bebé que esperaba.
Uno de los elementos más relevantes del expediente, conocido por El Tiempo y expuesto durante las audiencias de imputación de cargos, son los mensajes atribuidos a Yulieth Cecilia Angulo Escobar, una de las cinco personas capturadas por el caso, en los que habría manifestado el resentimiento que sentía hacia la víctima.
(Vea también: “De un solo golpe no se muere”: revelan tétricos chats de los presuntos asesinos de María Camila Potosí)
Según la reconstrucción de la Fiscalía, la mujer habría diseñado un plan para ganarse la confianza de María Camila y posteriormente entregarla a integrantes de la estructura delincuencial conocida como ‘los Santa’, señalada de participar en homicidios y actividades de microtráfico en la ladera de Cali.
De acuerdo con información revelada por el medio mencionado, uno de los chats incorporados al proceso judicial contiene un mensaje enviado presuntamente por alias ‘Yulieth’ el 26 de junio a alias ‘Kevin’, otro de los hoy procesados.
“Le quiero meter ese susto porque por culpa de ella perdí mi bebé hace poco”, habría escrito la mujer.
Para los investigadores, esa conversación sería una de las pruebas que sustentan la hipótesis de que el ataque no fue improvisado, sino que obedeció a una planificación previa.
Sin embargo, la Fiscalía sostiene que esa versión sobre la pérdida de un embarazo haría parte de un engaño. Según las autoridades, la mujer no estaba embarazada y habría simulado esa condición para convencer tanto a su entorno cercano como a la propia víctima.
De acuerdo con esa línea investigativa, el verdadero objetivo habría sido apropiarse de la bebé que esperaba María Camila. La investigación también indica que Yulieth Cecilia Angulo conocía previamente a María Camila.
Según el expediente, ambas coincidieron en espacios relacionados con madres gestantes y, además, existía cercanía entre sus entornos familiares. La expareja de la capturada y el compañero sentimental de la víctima estudiaron en el mismo colegio y se conocían desde la infancia. Para la Fiscalía, esa cercanía habría facilitado que María Camila confiara en la mujer.
Incluso, la expareja de la procesada aseguró públicamente que durante varios meses creyó que ambos serían padres de una niña, pues Yulieth le mostró supuestas ecografías y controles prenatales. No obstante, posteriormente manifestó que comenzó a dudar de la autenticidad de esos documentos y recordó que anteriormente también habría fingido otro embarazo.
Los investigadores consideran que ese patrón de engaños fortalecería la hipótesis de que la mujer simuló una gestación para ejecutar el plan.
Durante las audiencias, la Fiscalía señaló que la hoy procesada habría coordinado el secuestro de María Camila con integrantes de la organización criminal ‘los Santa’. Según la investigación, el 16 de julio, día de la desaparición, Yulieth recogió a la joven en una motocicleta y la llevó hasta un inmueble ubicado entre el sector de Alto de Polvorines y el corregimiento de La Buitrera, donde presuntamente fue retenida.
Allí, de acuerdo con el ente acusador, participaron otros integrantes de la estructura criminal, quienes posteriormente habrían asesinado a la víctima. El fiscal del caso aseguró durante la imputación que las acciones fueron ejecutadas “por precio”, indicando que el crimen habría sido acordado por 4 millones de pesos.
Otro de los elementos que fortalecen el expediente corresponde al informe del Instituto Nacional de Medicina Legal, citado por la Fiscalía durante las audiencias. Según el dictamen forense, María Camila recibió 22 heridas con arma blanca en distintas partes del cuerpo mientras aún estaba con vida.
Las lesiones fueron ubicadas en la cabeza, cuello, región cervical, tórax, abdomen y extremidades superiores. Para la Fiscalía, la cantidad y distribución de las heridas evidenciarían un nivel de violencia que supera el propósito inicial de apropiarse de la bebé y constituye un agravante por sevicia.
Durante la audiencia, el ente acusador sostuvo que las heridas le ocasionaron a la víctima un sufrimiento innecesario antes de su muerte. El caso generó conmoción nacional porque María Camila tenía ocho meses de embarazo cuando desapareció.
Cuatro días después, su cuerpo fue encontrado cerca del río Meléndez, en el corregimiento de La Buitrera. Posteriormente, en una zona cercana fueron hallados restos humanos que, tras los análisis del Instituto Nacional de Medicina Legal, fueron identificados como Alahia, la hija que esperaba la joven, información confirmada posteriormente por la Personería Distrital de Cali.
(Vea también: Fiscalía reconstruyó crimen de María Camila Potosí; así fueron las terribles últimas horas de la víctima)
Por estos hechos fueron capturados Yulieth Cecilia Angulo Escobar, Nitzon Stiven Mondragón Cuero, Kevin Alexis López Orozco, Juan José Narváez Rodríguez y Edwin García Zuluaga.
Todos fueron enviados a prisión preventiva mientras avanza el proceso judicial y enfrentan investigaciones por feminicidio agravado, secuestro simple agravado, desaparición forzada agravada y alteración de elemento material probatorio.
Las autoridades continúan recopilando pruebas para establecer con precisión la participación de cada uno de los procesados en uno de los casos que mayor indignación ha generado en el Valle del Cauca durante las últimas semanas.
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