En las imágenes se aprecia como el argentino retira la mano derecha cuando algunos fieles intentan besar el anillo, e incluso los despacha con cierta prisa, lo que ha dado pie a numerosos comentarios e incluso ediciones graciosas (en la grabación original solo se escuchan los ‘flashes’ de los fotógrafos).

Entre las hipótesis publicadas en distintos medios sobre las razones del papa hay dos que sobresalen.

La primera es una cuestión de prisa: el papa tenía un compromiso con unos fieles en condición de discapacidad, y quería terminar rápidamente con la fila de saludos que le precedía en el Santiario de Loreto. “Con ellos (los asistentes enfermos), en cambio, no mostró afán”, reporta Noticias Caracol.

La segunda, publicada por el portal religioso Vida Nueva, citando fuentes del “entorno bonaerense” del papa, señala que la típica venia con beso al anillo es un gesto de sumisión, una venia excesiva, que no le agrada al jefe de la iglesia católica.