Qué es mejor entre correr y caminar para bajar de peso: dato revelador para no decidir a la ligera

Bienestar
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Escrito por:  Óskar Ortiz
Actualizado: 2026-01-16 16:08:47

El camino que se determine tiene como clave comprender cómo el cuerpo procesa la energía según la intensidad del movimiento hecho en cada caso. 

La elección entre caminar o trotar como el método definitivo para la reducción de grasa corporal es un dilema recurrente que ha sido analizado profundamente por especialistas en medicina deportiva y nutrición en 2026.

Según la información detallada por especialistas y replicada por medios como el portal Nuevo día, la respuesta no es única, ya que ambos ejercicios ofrecen ventajas distintas dependiendo del perfil metabólico, la edad y el estado físico de quien los practica. Al evaluar la eficiencia para perder peso, es fundamental comprender cómo el cuerpo procesa la energía según la intensidad del movimiento hecho.

El trote es considerado la opción más potente para quienes buscan resultados en el menor tiempo posible. Debido a que requiere una mayor propulsión y esfuerzo cardiovascular, el gasto calórico por minuto es notablemente superior al de una caminata.

Los expertos indican que correr involucra una mayor cantidad de grupos musculares y eleva la frecuencia cardíaca a niveles que disparan el metabolismo basal.

Un beneficio clave del trote es el consumo excesivo de oxígeno post-ejercicio, lo que significa que el organismo continúa quemando calorías a un ritmo acelerado incluso varias horas después de haber terminado la actividad física.

Por otro lado, caminar a un ritmo vigoroso se ha consolidado como la alternativa más segura y sostenible para la población general. Muchos especialistas defienden la caminata rápida porque permite mantener una frecuencia cardíaca constante en la llamada zona de quema de grasa, donde el cuerpo utiliza lípidos como combustible principal en lugar de glucógeno.

Además, al ser un ejercicio de bajo impacto, protege las articulaciones de los tobillos, rodillas y cadera, reduciendo drásticamente el riesgo de lesiones que suelen interrumpir los procesos de entrenamiento. Para muchas personas, caminar una hora diaria es más factible que trotar treinta minutos, lo que garantiza una mayor adherencia a largo plazo.

La ciencia sugiere que la clave de la pérdida de peso efectiva reside en la consistencia y en el déficit calórico total. Si bien trotar quema más calorías por sesión, caminar largas distancias puede acumular un gasto energético similar con un menor nivel de fatiga central.

Los entrenadores recomiendan evaluar el punto de partida individual; para alguien con sedentarismo prolongado, empezar trotando podría ser contraproducente, mientras que para un atleta, caminar podría no ser suficiente estímulo. Lo ideal es encontrar un equilibrio que permita disfrutar el proceso, evitando el agotamiento extremo que suele conducir al abandono de los objetivos saludables.

¿Qué tener en cuenta para empezar a hacer ‘running’?

Arrancar en el ‘running’ es una decisión transformadora para la salud cardiovascular, pero requiere una planificación cuidadosa para evitar lesiones. Lo primero es contar con el equipo adecuado, específicamente zapatillas con buena amortiguación que se adapten a su tipo de pisada (neutra, pronadora o supinadora), lo cual protege sus articulaciones del impacto constante contra el asfalto.

Antes de correr sus primeros kilómetros, considere estos puntos esenciales para una progresión segura:

FUENTES CONSULTADAS

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