Tortugas no desarrollaron caparazón para protegerse

El proceso evolutivo les dio esta característica como herramienta para cavar, dice experto del Denver Museum of Nature and Science.

 
Eunotosaurus
Wikimedia Commons

A esa conclusión llegó el doctor Tyler Lyson, luego de observar en detalle el fósil del eunotosaurus, un reptil parecido a una lagartija gigante, solo que tenía el tórax y el abdomen excepcionalmente anchos, lo cual le daba una ventaja a la hora de cavar agujeros en el piso o de meterse debajo de las rocas, señala el portal The Atlantic.

El fósil del eunotosaurus fue descubierto en 1892 pero la ciencia lo había ignorado, hasta ahora; gracias a esta nueva mirada, este animal extinto da indicios de por qué algunos animales, como las tortugas y los armadillos tienen corazas y no es por protección, como se creyó durante más de 100 años.

En el caso de las tortugas y los armadillos, esta nueva teoría tiene sentido, ya que ambas especies cavan madrigueras en el suelo, en donde habitan, o simplemente para desovar.

Las corazas de las tortugas, dice la nota de The Atlantic, son una extensión de las costillas, que se forman cuando son embriones.

Temas relacionados:

¿Encontraste algún error?

Repórtalo aquí
¡Gracias por tus comentarios!
Lo sentimos, ocurrió un error al momento de enviar los datos.
Enviando datos ...
Ingrese su comentario

Déjanos tu datos, te contactaremos.

Ingrese su nombre
Ingrese su email Este email no es válido
¡Gracias por tu aporte!

Temas Relacionados:

- EE.UU

Comenta con Facebook: