Con este hito, la edificación deja atrás su etapa de proyecto en construcción para consolidarse como un espacio operativo clave desde donde el jefe de Estado despachará y ejercerá funciones de Gobierno cuando se encuentre en la capital del Atlántico. La culminación de las adecuaciones fue confirmada oficialmente por el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa, quien aseguró que la infraestructura cuenta con las condiciones técnicas y logísticas necesarias para el uso inmediato del mandatario y su equipo de colaboradores cercanos.
“Ya está lista. Considero que el presidente puede utilizarla cuando lo requiera. Las obras principales ya concluyeron, aunque siempre habrá aspectos que se puedan mejorar, especialmente en temas de decoración”, explicó el mandatario departamental, precisando que solo restan detalles menores de ambientación interior, dado que el espacio está plenamente habilitado para actividades oficiales.
La nueva casa presidencial se asienta en una edificación de valor arquitectónico, correspondiente a un estilo neoclásico republicano levantado en 1938, el cual cumplió diversos propósitos dentro de las instalaciones militares antes de su transformación. Su ubicación dentro del Batallón Paraíso responde a rigurosos criterios de seguridad, operación y logística. La fachada fue objeto de una profunda renovación que incluyó columnas blancas, iluminación arquitectónica y elementos institucionales de alta visibilidad, como el escudo nacional, el letrero distintivo “Presidencia de la República” y la tradicional consigna de las Fuerzas Militares: “Libertad y Orden”.
Las intervenciones ejecutadas a lo largo de las últimas semanas comprendieron la modernización de oficinas, salas de reuniones, redes eléctricas, espacios logísticos y zonas exclusivas para la operación de la seguridad presidencial. Adicionalmente, el complejo aprovecha infraestructura estratégica ya existente, como áreas subterráneas y una sala de situaciones equipada para la coordinación institucional en situaciones de crisis.
Cerca de 200 trabajadores participaron en las obras con jornadas extendidas, bajo la coordinación de la Gobernación del Atlántico y el respaldo de aportantes privados como la empresa Tecnoglass. Por su parte, la inversión destinada al mobiliario, cercana a los 700 millones de pesos, fue financiada con recursos propios del presidente De La Espriella, de acuerdo con el rotativo.
El estreno de la sede coincidió con la primera alocución del mandatario desde la capital atlanticense, donde reafirmó su compromiso con las regiones asegurando que “Colombia no se gobierna a la distancia”. Desde este nuevo despacho, el jefe de Estado presentó el balance frente a la emergencia por el sismo y ratificó la creación del Fondo Milagro. La casa presidencial del Batallón Paraíso forma parte de un esquema de sedes alternas que también contempla la futura incorporación de espacios como la Casa Catinchi y el edificio de la Aduana,según el informe periodístico.