Dicha para De la Espriella ante amenaza de Petro de “desobediencia civil”; recibió apoyo importante
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Un grupo de figuras del centro político salió en defensa de los resultados electorales del pasado 21 de junio y calificó de "antidemocrática" al Gobierno.
Abelardo de la Espriella recibió un espaldarazo crucial para su próximo Gobierno. Un grupo de reconocidos líderes del centro político rompió el silencio y publicó una carta abierta para respaldar con fuerza la legitimidad de las elecciones del pasado 21 de junio, en las cuales el abogado y líder de Defensores de la Patria resultó ganador en las urnas.
Los firmantes del documento calificaron la jornada electoral como “admirable” gracias a la alta participación de los colombianos, la rapidez de la Registraduría para entregar los datos del preconteo y la transparencia del proceso, la cual fue avalada por observadores y prensa internacional.
Sin embargo, los líderes de centro no se guardaron nada y arremetieron contra el presidente saliente, Gustavo Petro, y el senador Iván Cepeda. Aunque en un principio ambos habían aceptado los resultados de los escrutinios e iniciado las mesas de empalme, la carta denuncia que en los últimos días cambiaron de discurso y empezaron a cuestionar los comicios. Para el centro político, esta postura es “abiertamente antidemocrática” y está colocando a Colombia al borde de una grave crisis institucional.
El punto central de la molestia son las constantes amenazas de Cepeda y Petro de acudir a la “desobediencia civil” o “resistencia civil” durante los próximos cuatro años. Los firmantes explicaron que esta figura histórica —planteada originalmente por Henry David Thoreau en 1849— fue usada de forma legítima y pacífica por personajes como Mahatma Gandhi contra el colonialismo, Martin Luther King contra el racismo y Nelson Mandela frente al Apartheid.
No obstante, advirtieron que la izquierda colombiana está usando este concepto como un simple “subterfugio” o excusa política para desconocer el triunfo de De la Espriella, escudándose únicamente en su doble nacionalidad colombo-estadounidense.
Los líderes del centro político advirtieron que las incitaciones de Iván Cepeda y Gustavo Petro a la resistencia civil implican, básicamente, invitar a la gente a negarse a cumplir las órdenes legales del nuevo presidente como jefe de Estado y suprema autoridad administrativa. Esto, según el documento, podría desatar severos trastornos sociales como la alteración del orden público, el no pago de los impuestos (tributos) o el desacato a los funcionarios públicos, abriendo la puerta a peligrosos escenarios de violencia urbana y rural.
La carta enfatiza que en Colombia no hay excusa para saltarse las normas, ya que la Constitución de 1991 cuenta con un robusto Estatuto de la Oposición que le entrega curules a los candidatos derrotados y herramientas legales poderosas, tales como:
Los firmantes recordaron que, a pesar de las fuertes peleas políticas de los últimos años, la oposición al gobierno de Petro siempre actuó bajo el marco de la ley, por lo que exigen que sus partidarios mantengan esa misma conducta ahora que pasan a ser la oposición.
Pero el pronunciamiento no fue solo para jalarle las orejas a la izquierda; el centro político también le hizo exigencias directas al presidente electo. Aunque la Constitución colombiana permite que una persona con doble nacionalidad asuma la Presidencia, los líderes advirtieron que la ciudadanía estadounidense de De la Espriella sí podría meterlo en un complejo conflicto de intereses frente a las políticas de “América Primero” de los Estados Unidos. Por eso, le pidieron un gesto de desprendimiento y renunciar a la nacionalidad norteamericana bajo la premisa de “Colombia primero”.
Finalmente, invitaron a De la Espriella a “gobernar para todos” y convertirse en un verdadero símbolo de unidad nacional. Le aconsejaron cambiar el tono de su discurso, moderar el lenguaje y elegir escenarios que congreguen a los ciudadanos en lugar de mantenerlos en una constante pelea, recordándole que los líderes políticos tienen el deber moral de dar ejemplo de comportamiento pacífico para salvaguardar la estabilidad de la democracia.
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