Petro reabre caso del entrampamiento a Márquez y Santrich: vincula a la DEA y exfiscal Martínez
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Según Petro, la maniobra orquestada tenía como objetivo reactivar procesos judiciales y extradiciones, lo que terminó fracturando el proceso de paz.
El presidente Gustavo Petro volvió a traer a la conversación la teoría del “entrampamiento” relacionada con Iván Márquez y Jesús Santrich, dos exlíderes de las Farc, que regresaron a la lucha armada al fundar la disidencia conocida como la Segunda Marquetalia.
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Petro acusó directamente al exfiscal Néstor Humberto Martínez de orquestar una maniobra para hacer que los excombatientes, que se habían acogido al proceso de paz, regresaran a la clandestinidad y fueran extraditados.
Según el mandatario, esta estrategia fue impulsada por el intento de reactivar casos judiciales contra los exfarcistas, y contó con la colaboración de agentes de la DEA.
En un mensaje publicado en su cuenta de X, Petro detalló cómo, según él, las pruebas que llevaron a la captura de Santrich fueron manipuladas. Relató que el excomandante de las Farc pensaba que estaba negociando la edición de su libro de poemas, pero las autoridades, a través de los agentes de la DEA, presentaron esas grabaciones como si estuviera traficando 5 kilos de cocaína.
Petro señaló que tanto Santrich como Márquez no eran conscientes de la trampa que les tendieron, que, incluso, habría involucrado a familiares cercanos actuando como informantes pagos por la DEA.
El presidente también explicó que la operación incluyó una cita falsa con Santrich en un hotel, donde la Fiscalía capturó a un intermediario con los 5 kilos de cocaína, creando la narrativa de que estaban destinados a él.
Según Petro, esta falsa acusación de narcotráfico fue una maniobra destinada a extraditar a Santrich y a otros excombatientes bajo una operación encubierta.
Petro también vinculó estos eventos al regreso a las armas de los exlíderes de las Farc y la creación de la Segunda Marquetalia. Para el presidente, esta operación de “entrampamiento” fracturó el proceso de paz iniciado bajo el gobierno de Juan Manuel Santos.
No obstante, Petro criticó la decisión de Márquez y Santrich de retomar la lucha armada, calificando su regreso a la violencia como un acto de “estupidez suprema”. A pesar de las trágicas consecuencias de este hecho, Petro consideró que el camino adecuado debería haber sido la legalidad, no la violencia.
La discusión sobre la Segunda Marquetalia se reavivó tras la confesión de un exmiliciano que participó en el asesinato del exsenador Miguel Uribe Turbay, un crimen presuntamente ordenado por esta disidencia.
El escándalo causó una fuerte polarización entre diferentes sectores políticos. Mientras algunos miembros del partido de Uribe Turbay, como el Centro Democrático, vinculaban al gobierno de Petro y a su candidato presidencial Iván Cepeda con la disidencia, otros, como Cepeda, exigían pruebas claras sobre la relación entre la Segunda Marquetalia y el asesinato del exsenador.
Petro también se refirió al asesinato de Uribe Turbay, sugiriendo que la creación de la Segunda Marquetalia y el eventual regreso a la violencia de sus miembros podrían estar relacionados con las maniobras judiciales del pasado, que, según él, afectaron la implementación del acuerdo de paz.
Aseguró que estos exguerrilleros fueron víctimas de una operación encubierta dirigida por corruptos que no querían la paz en Colombia.
Por último, el presidente subrayó que, en su opinión, los líderes de las Farc que decidieron dejar las armas y entrar a la política fueron víctimas de un “entrampamiento” diseñado para llevarlos a la extradición, perjudicando gravemente el proceso de paz.
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