Escrito por: David Sánchez
Actualizado: 2026-01-07 01:01:41
El presidente colombiano sigue agitando las relaciones con el gobierno Trump y en sus recientes declaraciones puso en duda cargos contra la pareja de Maduro.
Gustavo Petro calificó como un “secuestro” la captura de Cilia Flores, esposa de Nicolás Maduro, y cuestionó de manera directa los argumentos que rodean su detención. El mandatario colombiano expresó su rechazo a la operación y afirmó que el único “cargo” que se le estaría atribuyendo es su vínculo matrimonial con el exmandatario venezolano.
(Vea también: “Me tienen que llevar”: destapan supuesto pedido de esposa de Maduro en operativo de EE. UU.)
A través de un mensaje publicado en X, Petro señaló que la detención constituye una “barbarie” y criticó lo que considera una forma de responsabilidad penal por asociación familiar. En ese sentido, advirtió que este tipo de actuaciones sientan un precedente peligroso en el derecho internacional y en las relaciones entre Estados.
El jefe de Estado también reiteró su desacuerdo con las acciones judiciales emprendidas contra figuras del entorno de Maduro, al considerar que se trata de decisiones con un fuerte componente político que trascienden el ámbito estrictamente jurídico.
Las declaraciones del presidente se producen en un contexto de alta sensibilidad en la región, marcado por la captura de Maduro y por reacciones divididas entre gobiernos latinoamericanos frente a las actuaciones de Estados Unidos.
Mientras algunos respaldan los procesos judiciales, otros, como Petro, han manifestado su preocupación por el alcance y las implicaciones de estas decisiones.
¿De qué cargos acusa Estados Unidos a Cilia Flores?
La Fiscalía de Estados Unidos sostiene que el papel de Flores dentro del entramado del poder venezolano fue mucho más profundo de lo que ella y sus defensores han afirmado públicamente.
Según han señalado investigadores federales citados por medios colombianos, entre ellos El Tiempo, para agencias como el FBI, la CIA y la DEA, Flores conocía los movimientos financieros, las rutas del narcotráfico y los acuerdos que habrían permitido la permanencia del régimen en el poder.
De acuerdo con información publicada por el rotativo, el nombre de Flores aparece decenas de veces en el indictment (escrito de acusación) que cursa en una corte federal de Nueva York. En ese documento, las autoridades estadounidenses la vinculan con una presunta red criminal integrada por altos jerarcas del chavismo, entre ellos Nicolás Ernesto Maduro Guerra, hijo mayor de Nicolás Maduro, conocido como “el príncipe”.
Según la acusación federal citada por ese medio, el cargo central contra Flores es conspiración para la importación de cocaína a Estados Unidos, además de señalamientos relacionados con delitos asociados a armas de fuego y la protección de operaciones del narcotráfico.
La Fiscalía sostiene que no se trata de una imputación basada en su rol como primera dama, sino en presuntas conductas individuales documentadas dentro de la investigación.
El proceso judicial, que avanza en el Distrito Sur de Nueva York, hace parte de una ofensiva más amplia de Estados Unidos contra lo que considera una estructura criminal transnacional vinculada al poder político en Venezuela, un enfoque que ha generado fuertes reacciones y tensiones diplomáticas en la región.