Comprometedora frase de Cepeda dejaría sin trabajo a Benedetti y a otros miembros del Gobierno

Nación
Tiempo de lectura: 5 min
Escrito por:  Julian Bermúdez
Actualizado: 2026-03-24 06:17:45

En una de las pocas entrevistas que ha dado el candidato presidencial, que se niega a hablar con los medios de comunicación e ir a debates, dio luces.

En plena carrera presidencial, Iván Cepeda lanzó una de sus promesas más contundentes en materia de gobierno: apartar de su eventual administración a funcionarios que tengan cuestionamientos o que no cumplan con la hoja de ruta planteada.

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La declaración la hizo en una entrevista con el periodista Daniel Coronell, donde dejó clara su postura frente a la permanencia de servidores públicos en medio de investigaciones o escándalos.

“Hay que dejar que los procesos disciplinarios y penales se desarrollan, pero evidentemente, esto quiero ser muy claro: en mi Gobierno, personas que tengan cuestionamientos, que hayan llegado con una hoja de vida y desarrollen otro tipo de conductas, van a tener que asumir, obviamente, responsabilidades”, afirmó Cepeda. Y agregó que esas decisiones incluirían acciones administrativas y políticas.

El planteamiento, que en principio apunta a marcar una línea de transparencia, abre interrogantes sobre cómo aplicaría esa promesa en la práctica, especialmente frente a figuras cercanas al actual gobierno de Gustavo Petro, con quien comparte proyecto político dentro del Pacto Histórico.

Uno de los nombres que inevitablemente aparece en esa discusión es el de Armando Benedetti. El exembajador y figura clave en la campaña presidencial ha estado envuelto en múltiples polémicas recientes, incluyendo audios filtrados, investigaciones por presuntas irregularidades y cuestionamientos por su comportamiento en escenarios diplomáticos.

A esto se suman señalamientos que han surgido en medio de investigaciones por financiación de campañas y supuestas presiones internas dentro del gobierno, lo que ha generado un desgaste político constante. Bajo la lógica planteada por Cepeda, su permanencia en un eventual gobierno quedaría en entredicho.

Otro caso que ha generado ruido es el de Juliana Guerrero, cuyo nombre ha aparecido en discusiones públicas relacionadas con decisiones administrativas y cuestionamientos sobre su gestión, en medio de un ambiente político cada vez más sensible frente a la transparencia.

El contexto se agrava con escándalos de mayor alcance, como los casos de corrupción en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), que han salpicado a funcionarios del actual gobierno y evidenciado fallas estructurales en el manejo de recursos públicos. Estos episodios han reforzado la percepción de que la lucha contra la corrupción sigue siendo una deuda pendiente en el país.

En ese sentido, la promesa de Cepeda no solo se enfrenta al reto de diferenciarse de prácticas históricas, sino también de marcar distancia frente a situaciones que han ocurrido dentro del mismo proyecto político al que pertenece.

De hecho, el propio candidato reconoció en la entrevista que la corrupción no es un fenómeno aislado, sino un sistema arraigado en el Estado colombiano. “Hay unas prácticas que están normatizadas y legitimadas (…) cada gobierno viene, en cierta forma, a administrar la corrupción”, señaló.

Incluso, al ser consultado directamente sobre si en el gobierno de Petro ha habido corrupción, Cepeda fue enfático: “Sí, por supuesto (…) es un hecho por el cual sentimos realmente vergüenza”. Con esa afirmación, el senador admitió públicamente una realidad que ha sido motivo de críticas constantes desde distintos sectores políticos.

Sin embargo, también matizó su postura al asegurar que este problema no es exclusivo del actual gobierno, sino que ha estado presente en todas las administraciones. Según dijo, siempre ha existido una especie de “cogobierno con la corrupción”, lo que refleja la dificultad de erradicar estas prácticas.

Más allá de la corrupción, Cepeda también se refirió a los ataques políticos en su contra, especialmente tras las declaraciones de alias el ‘Viejo’, que lo mencionan indirectamente en medio del caso del asesinato del precandidato Miguel Uribe Turbay. El candidato aseguró que estos señalamientos hacen parte de una estrategia de sectores de derecha para desprestigiarlo.

(Vea también: Graves acusaciones de Uribe a Cepeda por crimen de Miguel Uribe: se viene nueva demanda)

Sobre los debates presidenciales, otro punto de crítica recurrente, Cepeda defendió su decisión de no participar en algunos espacios. Según explicó, sus contendientes buscan atribuirle posturas que no comparte para luego atacarlas. “Se inventan la posición del otro (…) y así es muy fácil debatir”, afirmó.

Además, lanzó críticas contra lo que denominó “voceros de extrema derecha”, a quienes acusó de estar influenciados por intereses extranjeros, especialmente desde ciudades como Washington o Miami.

En medio de este panorama, su promesa de depurar el gobierno de funcionarios cuestionados se convierte en un eje clave de su campaña. No obstante, el verdadero desafío estará en la coherencia: si llegara a la Casa de Nariño, Cepeda tendría que demostrar que esa línea aplica sin excepciones, incluso cuando se trate de aliados políticos o figuras cercanas.

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