¿Hubo infidelidad? Los secretos de la ruptura de Gustavo Petro con su novia justo el 7 de agosto

Nación
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Escrito por:  Fabián Ramírez
Actualizado: 2026-08-20 05:52:08

El expresidente Gustavo Petro enfrentó una sorpresiva crisis sentimental el pasado siete de agosto, fecha en que su relación amorosa terminó de forma abrupta.

Los detalles más recientes sobre la cotidianidad del exmandatario Gustavo Petro salieron a la luz pública luego de que el reconocido periodista Felipe Zuleta revelara en los micrófonos de Blu Radio una serie de pormenores inéditos que desataron todo tipo de reacciones en los pasillos de la política nacional. Las revelaciones pusieron el foco en una sorpresiva crisis sentimental que coincidió exactamente con el fin de su mandato el pasado 7 de agosto, abriendo paso a interrogantes sobre los motivos de una ruptura tan repentina y los difíciles momentos vividos en privado por el líder político.

De acuerdo con la información entregada por el analista en su espacio radial, los planes iniciales del ex jefe de Estado contemplaban un traslado internacional inmediato para radicarse en tierras mexicanas en compañía de su pareja de entonces, Vanessa Cortés, con quien había compartido diversos desplazamientos públicos y privados que en su momento acapararon la atención mediática. Sin embargo, el panorama dio un vuelco drástico cuando dichos proyectos de mudanza se desvanecieron por completo.

Según lo ventilado en el programa, el quiebre de la relación se precipitó en medio de un escenario inesperado al que el periodista se refirió al señalar directamente que el exmandatario “no se enteró de la mejor manera posible” sobre el rumbo que estaba tomando su noviazgo y el distanciamiento provocado por nuevos intereses sentimentales de su pareja.

El punto de inflexión ocurrió justamente el día en que entregó la banda presidencial y concluyó su administración en la Casa de Nariño. El analista radial detalló que “la dejó el 7 de agosto”, fecha en la cual el líder político llegó a su residencia y se encontró con una absoluta sorpresa que modificó de tajo sus expectativas personales y su horizonte logístico. Lejos de iniciar una nueva etapa fuera del país junto a su pareja, el exmandatario se vio enfrentado a una abrupta separación en circunstancias complejas que lo sumieron en un profundo bache anímico. Los comentarios en los círculos políticos no tardaron en señalar que el exjefe de Estado atraviesa por una dura tusa tras este inesperado desenlace, sobre todo porque, al parecer, el hombre que estaría con ella sería una persona cercana a él. 

A este complejo panorama emocional se sumó de manera simultánea una crisis habitacional de proporciones considerables. Ante la imposibilidad de retornar a la tradicional casa familiar ubicada en el municipio de Chía, cuyo registro patrimonial quedó formalmente bajo la titularidad exclusiva de Verónica Alcocer tras los acuerdos de su separación —los cuales también contemplaron compromisos económicos como la manutención de su hija Antonella y el porcentaje correspondiente a la pensión—, el exmandatario se quedó sin un inmueble propio disponible para habitar de inmediato. La situación habitacional se agravó porque la residencia donde convivía con su anterior pareja tampoco le pertenecía, dejándolo sin un techo propio en medio de la contingencia.

Ante la urgencia de encontrar un lugar donde instalarse, el exmandatario debió recurrir a la solidaridad de su círculo más cercano de copartidarios y amigos incondicionales. Fue de este modo como el expresidente terminó alojado de manera provisional y en calidad de huésped en la residencia del excongresista y actual funcionario del Gobierno Gustavo Bolívar, quien le abrió las puertas de su hogar para proveerle refugio temporal mientras intenta reordenar su vida privada y encontrar una solución definitiva a su situación de vivienda.

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