Giro en caso de María Alejandra Solano, modelo desaparecida en Cali; hay delicada hipótesis

Nación
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Escrito por:  Redacción Nación
Actualizado: 2026-10-22 00:06:03

La Fiscalía analiza si la joven salió del país por voluntad propia o si alguien la sacó contra su voluntad, mientras el CTI rastrea sus últimos movimientos.

La búsqueda de María Alejandra Molina Solano, una modelo bogotana de 27 años desaparecida durante un viaje de trabajo a Cali, continúa mientras sus familiares intentan reconstruir sus últimos movimientos.

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El caso mantiene varias preguntas abiertas sobre el lugar donde se hospedó, las personas con las que iba a trabajar y lo que ocurrió después de su último contacto con su familia el 11 de octubre.

La joven llegó a la capital del Valle del Cauca el jueves 8 de octubre para cumplir compromisos relacionados con el modelaje de protocolo y actividades de mercadeo. Durante los primeros días mantuvo comunicación con sus allegados, pero esa situación cambió el domingo siguiente, cuando dejó de responder los mensajes que le enviaba su hermana, Natalia Molina.

Uno de los principales obstáculos para establecer qué pasó es que la familia no conoce con certeza la dirección del alojamiento en el que permaneció María Alejandra ni tiene claridad sobre quiénes la contrataron. Aunque recibió fotografías de la joven durante el viaje, las imágenes no han sido suficientes para ubicar el lugar exacto.

Hipótesis que da giro a la investigación sobre modelo desaparecida en Cali

La investigación por la desaparición de María Alejandra Molina Solano podría ampliar su alcance más allá de Cali. Según conoció El Tiempo, la Fiscalía contempla la posibilidad de que la hayan sacado del territorio nacional contra su voluntad.

El caso está en manos del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), cuyos investigadores buscan reconstruir los movimientos de la joven desde que perdió contacto con su familia el 11 de octubre. La posibilidad de que se encuentre fuera del país cobró relevancia en las pesquisas y llevó a revisar registros que permitan establecer si cruzó una frontera y por qué vía pudo haberlo hecho.

Una de las líneas de investigación apunta a los desplazamientos aéreos. Los investigadores revisan información relacionada con vuelos y registros de pasajeros para determinar si Molina salió desde el aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón, que presta servicio a Cali. Estos análisis buscan establecer si existe algún registro que permita confirmar o descartar un viaje por avión.

Ante la falta de elementos concluyentes en esa línea, otra posibilidad bajo análisis es que la joven haya salido por carretera. En ese escenario, el CTI busca reconstruir posibles recorridos por los corredores viales del suroccidente colombiano, mediante la revisión de registros de peajes y cámaras de seguridad. El objetivo es establecer si viajó en un vehículo particular o de servicio público y si alguien pudo haberla trasladado.

Medellín también aparece entre los lugares que se busca verificar dentro de la investigación, aunque no existe confirmación de que la joven haya llegado a esa ciudad. Además, su familia ha cuestionado versiones sobre un supuesto viaje a la capital antioqueña antes de su desaparición, por lo que los investigadores deben contrastar los testimonios con los demás elementos recopilados.

El rastreo de movimientos bancarios y la reconstrucción de sus últimos desplazamientos hacen parte de las diligencias para aclarar lo ocurrido. La Fiscalía busca establecer si María Alejandra Molina continúa en Colombia, si salió del país y, en ese caso, si lo hizo por decisión propia o bajo circunstancias que comprometan su libertad.

Última pista en caso de María Alejandra Molina

Entre los datos que los allegados de María Alejandra revisan está un movimiento bancario por 172.000 pesos, registrado el domingo 11 de octubre a las 6:41 p. m. Una amiga de la joven planteó que el pago podría estar relacionado con un alojamiento contratado mediante Airbnb, aunque todavía no se ha confirmado el lugar ni el propósito de la transacción.

Además, la hora del movimiento llamó la atención porque se registró pocos minutos antes del último intercambio de mensajes que su hermana recuerda haber tenido con ella. Natalia Molina ha explicado que recibió una comunicación alrededor de las 6:53 p. m. de ese domingo, le respondió a su hermana y no volvió a obtener noticias suyas.

Las fotografías que María Alejandra compartió durante el viaje tampoco han permitido establecer con certeza dónde se encontraba. Su familia ha revisado posibles alojamientos que se parecen al espacio que aparece en las imágenes, pero no ha conseguido confirmar una coincidencia. Por eso, identificar el lugar en el que permaneció durante su estadía se convirtió en una de las claves para reconstruir sus últimos movimientos.

 

 

 

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