Nombramiento de esposa de Alejandro Gaviria se cayó a última hora en gremio clave; hubo queja
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Fuertes presiones políticas y cuestionamientos del Gobierno nacional sobre su cercanía familiar con exministros de la era Petro frustraron su llegada.
En un giro tan repentino como sorpresivo, la designación de Carolina Soto como nueva presidenta ejecutiva de la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI) se vino abajo anoche, pocas horas después de que la propia economista confirmara públicamente su llegada al cargo. Soto, quien tenía previsto asumir las riendas del gremio el próximo 1 de septiembre, había sido elegida de manera unánime por la Junta Directiva Nacional durante una sesión extraordinaria celebrada el martes 25 de agosto, en reemplazo de María Consuelo Araújo, quien dejó la presidencia para asumir como embajadora de Colombia en Estados Unidos.
El panorama auguraba una transición tersa, al punto de que estaba prevista una cena de celebración organizada por la Junta Directiva del gremio. Sobre las 7:20 de la noche, la propia Soto emitió un mensaje a través de su cuenta oficial en X donde agradeció el respaldo institucional y confirmó que “aceptaba esa responsabilidad”.
Sin embargo, el escenario dio un vuelco drástico en cuestión de horas cuando los miembros de la junta le pidieron formalmente que desistiera del nombramiento ante la insostenible presión política desatada en torno a los vínculos del gremio con la administración del presidente Abelardo De La Espriella.
Uno de los factores determinantes que pesó en contra de su llegada fue su vínculo matrimonial con Alejandro Gaviria, quien se desempeñó como ministro de Educación durante el gobierno de Gustavo Petro. Las alarmas en el Ejecutivo se encendieron horas antes cuando Carolina Gómez, vocera del Gobierno nacional, cuestionó abiertamente la decisión a través de su perfil en la misma red social con un mensaje directo: “¿Torpeza gremial?”, señalando que la elección de Soto rompía el puente de entendimiento y cercanía que había tejido María Consuelo Araújo con la actual administración, un trino que fue eliminado minutos más tarde pero que dejó sentada la postura oficial.
Con este traspié institucional, la Cámara Colombiana de la Infraestructura —entidad que agrupa a concesionarios, constructores, consultores y proveedores de sectores estratégicos como carreteras, transporte y obras de desarrollo público— deberá convocar a un nuevo proceso de concertación para definir quién asumirá el liderazgo del influyente sector gremial en medio de la tensa coyuntura política nacional.
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