Quién es el comerciante atacado por sicarios en Usaquén: le exponen allegado con oscuro pasado
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Uno de los recientes episodios de inseguridad en la capital colombiana tiene detrás algunos detalles que salen a flote en medio de la investigación.
Las autoridades continúan recopilando pruebas sobre el violento atentado sicarial que sacudió a Usaquén, en el norte de Bogotá el pasado lunes 13 de abril. El objetivo del ataque fue Yahir Ruiz Díaz, un joven comerciante de 29 años nacido en el municipio de Sucre (Santander), quien es el propietario de la reconocida cadena de carnicerías denominada Frigo Montreal.
El suceso violento ocurrió exactamente a las 6:10 de la tarde en el barrio Barrancas, ubicado en la localidad de Usaquén, específicamente en la calle 156 con carrera 7H.
Según los reportes iniciales, Ruiz Díaz se encontraba cerca de su camioneta Toyota Fortuner de color verde oscuro, identificada con las placas CYL060, vehículo que había adquirido recientemente el 27 de diciembre de dos mil veinticinco.
La balacera provocada por el ataque dejó un saldo lamentable de seis personas heridas, entre las que se cuenta un menor de apenas 8 años que transitaba por el lugar.
El diario El Tiempo reveló en una investigación que el comerciante portaba una pistola al momento del incidente y se desplazaba en el vehículo blindado, lo que sugiere que mantenía medidas de seguridad personales debido a su perfil empresarial.
La unidad investigativa del mencionado medio de comunicación estableció que Ruiz Díaz lidera un próspero negocio cárnico con ingresos anuales que se aproximan a los 1.000 millones de pesos.
Su empresa, Frigo Montreal, cuenta con diversos puntos de venta estratégicos en sectores como Unicentro, el barrio Orquídeas, Granada y Toberín, además de otros locales de comidas rápidas en la zona de Usaquén.
Un hallazgo que ha cobrado relevancia para la Policía Nacional es el vínculo del comerciante con una persona allegada que registra antecedentes penales graves.
De acuerdo con datos revelados por el mencionado diario, un antiguo trabajador de la carnicería, quien compartió domicilio con Ruiz Díaz, cumplió una condena de 20 años y ocho meses por el delito de homicidio en la cárcel La Modelo.
Esta conexión ha llevado a los investigadores a considerar seriamente la hipótesis de una venganza personal o un ajuste de cuentas como el principal móvil del crimen en Usaquén.
Los sicarios, que según testigos eran tres hombres, demostraron conocer a la perfección las rutinas diarias del empresario y la ubicación exacta de su residencia familiar en el mismo sector donde ocurrió la emboscada.
Testimonios recogidos en el barrio indican que la familia de la víctima es ampliamente conocida en la localidad, incluso mencionando que sus parientes asisten a instituciones educativas cercanas.
El pánico se ha apoderado de los comerciantes del gremio cárnico en Bogotá, quienes ven con preocupación la sevicia con la que actuaron los delincuentes en un área tan transitada de la capital.
A pesar de que los sicarios esperaron al empresario en uno de sus propios locales comerciales, el blindaje de su camioneta y su reacción armada podrían haber evitado un desenlace fatal inmediato.
Por ahora, el hermano del comerciante, consultado por medios de comunicación, ha preferido guardar silencio ante los interrogatorios de la prensa, mientras el CTI de la Fiscalía rastrea cámaras de seguridad para identificar las motocicletas usadas por los tres atacantes.
El caso ha provocado el interés general no solo debido a la manera en la que se presentaron los hechos en la capital colombiana, a plena luz del día, sino por los múltiples detalles que salen cada vez más a flote en medio de la investigación.
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