Distrito anuncia nueva restricción para uso de celulares en colegios de Bogotá

Se alista cambio radical en colegios en Bogotá: aviso para estudiantes por decisión con celulares

Bogotá
Tiempo de lectura: 4 min

Tú navegador no es compatible para reproducir este audio

Escrito por:  Óskar Ortiz
Actualizado: 2026-07-27 15:04:34

La nueva medida aplicará en las 412 instituciones públicos de la capital, al evaluar el decreto 0769 expedido por el Ministerio de Educación.

En medio de la controversias políticas en Colombia, Bogotá alista restricciones estrictas al uso de celulares dentro de las instituciones educativas públicas para proteger la salud de los estudiantes.

Esta nueva medida aplicará en los 412 colegios públicos de la capital, según confirmó la secretaria Distrital de Educación, Julia Rubiano, en El Tiempo. La restricción abarca toda la jornada escolar, incluyendo las horas de descanso.

La disposición impactará a todos los niveles educativos. La iniciativa surge luego de detectarse que los estudiantes pasan hasta 9 horas diarias frente a sus pantallas.

La funcionaria anticipó estos cambios al evaluar el decreto 0769 expedido por el Ministerio de Educación. La norma nacional promueve entornos digitales seguros y fija responsabilidades para instituciones, familias y plataformas privadas.

Rubiano recomendó implementar controles parentales en los hogares. El acceso nocturno sin límites perjudica el rendimiento académico y deteriora las relaciones interpersonales de los jóvenes.

Un estudio hecho a 400 alumnos de cinco planteles distritales reflejó un uso excesivo de celulares entre jóvenes. Los adolescentes estimaban un consumo diario de 6 horas, pero los registros marcaron 9 horas.

Las redes sociales concentran la mayor atención de los menores. Posteriormente se ubican los videojuegos y las aplicaciones de mensajería instantánea.

Respecto a la reglamentación nacional, la administración capitalina destaca dos avances clave. Primero, la norma reconoce formalmente los riesgos de las pantallas en menores.

Segundo, introduce el principio de corresponsabilidad entre familias, escuelas y empresas creadoras de contenidos digitales.

“El decreto establece que no solo las instituciones educativas y las familias tienen responsabilidades, sino también el sector privado, especialmente los desarrolladores de plataformas y los generadores de contenido”, resaltó sobre esta perspectiva normativa.

La funcionaria explicó que la responsabilidad no recae únicamente en la educación familiar o escolar. El diseño técnico de las plataformas busca mantener la atención mediante mecanismos adictivos como el desplazamiento infinito.

Sin embargo, la secretaria identificó vacíos importantes en el decreto nacional. Criticó que la norma se limite a pactar acuerdos voluntarios con las empresas tecnológicas.

Frente a esta situación, la funcionaria planteó la urgencia de fijar topes de tiempo. Incluso, puso el dedo en la llaga en estas inconsistencias legales.

“Por eso sería necesario que la norma obligara a los desarrolladores de plataformas a incorporar mecanismos que limiten el tiempo de uso o suspendan automáticamente la aplicación después de determinado periodo”, explicó.

Asimismo, Rubiano indicó que falta definir edades mínimas para acceder a redes sociales. En otros países se fijan límites de 15 o 16 años por la vulnerabilidad adolescente.

La secretaria exigió pautas claras para adaptar los manuales de convivencia escolar. También defendió diferenciar el uso de la tecnología con fines educativos del acceso a plataformas adictivas.

“Hoy un niño de 12 años simplemente dice que tiene 18 y accede a la plataforma”, enfatizó Rubiano sobre los métodos de validación de edad propuestos en la norma.

Por esta razón, la funcionaria sugirió implementar sistemas de verificación más rigurosos, tales como el reconocimiento facial. De este modo se evitarán suplantaciones de identidad.

Bogotá avanza en la construcción participativa de su propia regulación a través del Foro Educativo Distrital y debates en las localidades. La propuesta se presentará pronto.

La normativa distrital aplicará criterios diferenciados según la edad estudiantil. En la infancia temprana la exposición a pantallas será casi nula.

En la etapa adolescente se autorizará el acceso únicamente con propósitos pedagógicos. La prohibición durante el recreo busca recuperar la convivencia directa entre los alumnos.

Experiencias previas en colegios privados demuestran que los estudiantes retoman los juegos tradicionales, la conversación activa y la interacción comunitaria. La medida distrital también enviará pautas a los hogares.

El estudio de la Secretaría de Educación evidenció que la noche es el periodo de mayor uso del celular. Esta conducta interrumpe el descanso reparador de los jóvenes.

La administración distrital insiste en la corresponsabilidad compartida entre la escuela y el hogar para normar el uso de pantallas. El diálogo familiar permitirá fijar acuerdos duraderos.

Temas Relacionados:

Te puede interesar

Sigue leyendo