Sale a la luz el terror que vivieron 2 jóvenes secuestrados por banda criminal en Bogotá
5 integrantes de esta organización delincuencial fueron capturados en Bogotá y Pereira, señalados de engañar a sus víctimas con supuestas ofertas de empleo.
Una falsa oferta de trabajo habría sido el inicio de una pesadilla para dos jóvenes en el sur de Bogotá. Lo que parecía una oportunidad laboral terminó, presuntamente, en un secuestro extorsivo, acompañado de torturas físicas y amenazas contra sus familiares.
El caso permitió avanzar en la investigación contra una organización conocida como ‘Los Chagüendos’, señalada de utilizar redes sociales para atraer a jóvenes, citarlos en viviendas y exigir pagos a cambio de su liberación.
(Lea también: Familia presenció aterrador robo de carro y aparente secuestro en carretera; todo quedó en video)
Según una investigación de la Unidad Investigativa de El Tiempo, los testimonios de una joven de 19 años, identificada como Valery, y de un menor de edad fueron determinantes para la captura de cinco presuntos integrantes de la banda, en un operativo realizado el pasado 29 de septiembre en Bogotá y Pereira.
Las detenciones se produjeron después de aproximadamente un año de labores investigativas, seguimientos e interceptaciones telefónicas adelantadas por las autoridades.
Una falsa oferta laboral terminó en secuestro en San Cristóbal
Los hechos que dieron origen a la investigación ocurrieron el 13 de mayo de 2025. De acuerdo con el expediente judicial conocido, el menor de edad habría respondido a una supuesta oferta de empleo y, junto con Valery, fue citado a las 2:00 de la tarde en una vivienda del barrio Altavista, en la localidad de San Cristóbal, al sur de Bogotá.
Una vez dentro del inmueble, los jóvenes habrían quedado en poder de los presuntos delincuentes, quienes, según la Fiscalía, los retuvieron contra su voluntad con el propósito de obtener un beneficio económico.
La investigación apunta a que los integrantes de la organización tenían funciones previamente coordinadas para ejecutar el plan criminal y presionar a las familias de las víctimas mediante llamadas telefónicas y mensajes de audio enviados por WhatsApp.
La Fiscalía sostuvo que los señalados actuaron de manera conjunta para mantener a los jóvenes privados de la libertad y conseguir dinero a cambio de su liberación.
Los relatos incorporados al expediente describen las agresiones físicas y psicológicas que habrían sufrido las víctimas durante las siete horas que permanecieron retenidas. Según la Fiscalía, el menor de edad habría sido sometido a diferentes formas de tortura. Entre ellas, la inmersión forzada de su cabeza en un inodoro, la asfixia con una bolsa plástica, quemaduras en un brazo con un cuchillo caliente y golpes reiterados con la cacha de un arma de fuego.
Estas agresiones, de acuerdo con la investigación, habrían sido utilizadas para intimidar a los jóvenes y aumentar la presión sobre sus familiares, a quienes les exigían dinero para permitirles salir del inmueble.
Mientras las víctimas permanecían retenidas, los presuntos secuestradores se comunicaban con sus allegados para reclamar el pago exigido. Finalmente, el menor y la joven fueron liberados hacia las 9:00 de la noche, después de que sus familiares entregaran un millón quinientos mil pesos ($1.500.000), según la información conocida sobre el caso.
La pesadilla no habría terminado con la salida de los jóvenes de la vivienda. De acuerdo con la denuncia de sus familiares, después de la liberación continuaron recibiendo amenazas por parte de personas presuntamente vinculadas con la organización. El objetivo, según la información recopilada por las autoridades, habría sido impedir que las víctimas y sus allegados denunciaran lo ocurrido.
Los testimonios entregados por los afectados permitieron aportar detalles sobre el funcionamiento del grupo y las circunstancias del secuestro, elementos que se incorporaron a la investigación judicial.
El caso también evidencia los riesgos asociados a las ofertas laborales falsas que circulan por internet y redes sociales, especialmente cuando solicitan presentarse en lugares desconocidos sin información verificable sobre la empresa o el proceso de selección.
¿Quiénes son los cinco capturados por el caso de ‘Los Chagüendos’?
La Unidad Investigativa de El Tiempo identificó a los cinco detenidos como:
- Carlos Andrés Parra.
- Ómar Barrios Cristancho.
- Jerson Ricardo Chagüendo.
- Jonnathan Javier Blanco Guacaneme.
- Félix Eduardo Chagüendo Sierra, señalado por las autoridades como el presunto cabecilla de la organización.
Los procedimientos de captura se realizaron en Bogotá y Pereira el 29 de septiembre, tras las labores de seguimiento e interceptación telefónica que se extendieron durante cerca de un año.
La Fiscalía les atribuye participación en los hechos investigados y sostiene que habrían actuado de forma coordinada para retener a las víctimas y exigir dinero a cambio de su liberación.
Los detenidos fueron imputados por los delitos de secuestro extorsivo y hurto calificado y agravado, de acuerdo con la información suministrada sobre el proceso. Asimismo, quedaron privados de la libertad mientras avanza la actuación judicial.
La investigación contra ‘Los Chagüendos’ no se limitaría al secuestro extorsivo. Según los elementos recopilados por la Fiscalía, la organización también tendría presunto control territorial sobre la venta de estupefacientes en el sector de Altavista.
Además, las autoridades tendrían información sobre una bodega que sería utilizada para almacenar armas de fuego, presuntamente empleadas en la comisión de hurtos en Bogotá.
Estos posibles vínculos hacen parte de las líneas de investigación que buscan establecer el alcance de las actividades criminales atribuidas al grupo y determinar si existen otras personas involucradas.
(Vea también: Autoridades alertan sobre falsas ofertas de empleo en Bogotá usadas para captar víctimas de trata de personas)
Aunque las cinco capturas representan un avance en el caso, la investigación continuaría abierta para identificar a otros posibles integrantes de la organización que todavía no han sido detenidos.
Las autoridades esperan establecer si existen más personas vinculadas con la estructura y si hay otras víctimas que hayan sido engañadas mediante ofertas laborales falsas para luego ser secuestradas y extorsionadas.
Por ahora, los testimonios de Valery y del menor de edad constituyen una pieza importante dentro del proceso que busca esclarecer lo ocurrido en la vivienda del barrio Altavista y determinar las responsabilidades penales de los señalados.
Temas Relacionados:
Te puede interesar
Sigue leyendo