Bogotá tiene nuevo plan imperdible en el Teatro Nacional: es para reírse y salir de la rutina

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Escrito por:  Redacción Entretenimiento
Actualizado: 2026-05-29 12:12:34

Se trata de “Por una nariz”, una obra protagonizada por los actores Carlos Manuel Vesga y Rafael Zea.

El Teatro Nacional abrió sus puertas a una nueva propuesta escénica que combina comedia, reflexión y crítica social. Se trata de “Por una nariz”, una obra protagonizada por los actores Carlos Manuel Vesga y Rafael Zea, que llegó al escenario del Teatro Nacional de la calle 71 bajo la dirección de María Adelaida Palacio.

La puesta en escena, escrita por los dramaturgos franceses Mathieu Delaporte y Alexandre de la Patellière, plantea una mirada satírica sobre el ejercicio del poder y las complejidades emocionales que pueden esconderse detrás de quienes ocupan cargos de liderazgo.

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La historia gira en torno a un presidente electo que, a pocas horas de pronunciar su discurso de posesión, enfrenta un problema tan extraño como preocupante: una intensa e incontrolable picazón en la nariz que le provoca gestos involuntarios y muecas que podrían poner en riesgo su imagen pública.

Ante la incapacidad de los médicos para encontrar una solución, se recurre a un psiquiatra de urgencia. Lo que parece una simple consulta médica pronto se convierte en un enfrentamiento psicológico en el que salen a la luz inseguridades, traumas del pasado y profundas contradicciones personales.

A medida que avanza la conversación, el mandatario se ve obligado a confrontar aspectos de su historia que podrían estar influyendo en su comportamiento y en su forma de entender el poder.

Aunque la obra está construida desde la comedia, el montaje aborda temas que invitan a la reflexión. A través de situaciones absurdas y diálogos cargados de ironía, plantea preguntas sobre la salud emocional de quienes gobiernan y sobre las motivaciones que pueden existir detrás de la búsqueda del poder.

La propuesta utiliza el humor como una herramienta para examinar asuntos relacionados con el ego, el narcisismo, la necesidad de reconocimiento y las heridas personales que, en ocasiones, permanecen ocultas tras la figura pública de los líderes.

Uno de los ejes centrales de la obra es cuestionar la imagen tradicional del dirigente político. En lugar de presentar a un líder seguro y poderoso, muestra a un personaje vulnerable, lleno de dudas y conflictos internos.

La trama sugiere que la política no solo está compuesta por decisiones administrativas o discursos públicos, sino también por factores humanos que influyen en quienes ocupan posiciones de autoridad.

De esta manera, “Por una nariz” convierte una situación aparentemente trivial en una oportunidad para reflexionar sobre el poder, la identidad y las emociones que acompañan a quienes aspiran a dirigir una sociedad.

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Con las interpretaciones de Carlos Manuel Vesga y Rafael Zea, la obra apuesta por una combinación de humor inteligente y crítica contemporánea. El resultado es una propuesta que busca entretener al público mientras lo invita a cuestionar algunas de las dinámicas que rodean el liderazgo político.

Más allá de la risa, “Por una nariz” pone sobre la mesa una inquietud que atraviesa toda la historia: ¿qué tan bien conocemos a las personas en las que depositamos el poder? Una pregunta que, desde el escenario, adquiere una dimensión tan divertida como inquietante.

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