
Qué sube con el IPC en Colombia: expertos explican qué pasará con los arriendos y el salario mínimo
Expertos explican qué puede pasar en el país luego de que se conociera un aumento del 5.1 % en el IPC y si el salario mínimo subirá realmente el 23 %.
La inflación en Colombia cerró 2025 en 5,10 %, según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), una leve reducción frente al 5,20 % registrado en 2024. Aunque el dato confirma una tendencia a la baja en los precios, el contexto económico para 2026 está lejos de ser tranquilo. El incremento del salario mínimo del 23 % introduce nuevas presiones sobre costos, precios y empleo, especialmente para los hogares de menores ingresos, que destinan la mayor parte de su salario a gastos fijos.
Para entender cómo este IPC impactará realmente la vida cotidiana —qué sube por inflación, qué lo hace por salario mínimo y si el ingreso alcanzará— Pulzo.com consultó a dos economistas: Adrián Garlati, doctor en Economía y profesor de la Pontificia Universidad Javeriana, y Juan Carlos García, economista con maestría en Economía y Desarrollo Económico.
Uno de los puntos que ambos expertos coinciden en aclarar es una confusión muy extendida entre los ciudadanos: no todo sube al mismo ritmo del salario mínimo. De hecho, buena parte de los gastos cotidianos están regulados por el IPC y no por el aumento del ingreso base.
Garlati fue enfático en marcar esa diferencia. “Por el IPC, típicamente lo que a la gente le preocupa es que sube, por ejemplo, el arriendo, el techo que puede aumentar un arriendo es el IPC. Aumentan viajes, servicios notariales, abogados, costos catastrales, multas de tránsito. O sea, hay varios ítems que por ley solamente pueden subir el IPC, no suben a la par del salario mínimo”, explicó.
Ese marco legal es clave para entender por qué muchos precios no reflejan el aumento del 23 % en los ingresos. Sin embargo, existe otro grupo de gastos que sí está directamente atado al salario mínimo y que, por tanto, tendrá aumentos mucho más fuertes en 2026.
“Todo lo que sea aporte de seguridad social se aumenta porcentualmente con respecto al aumento del salario mínimo, todo eso va a aumentar. Por ejemplo, también lo que es servicio doméstico formal, si se paga por día o por mes, también va a aumentar. Todo lo que sea matrículas de los colegios, pensiones de los colegios, seguros, también seguramente aumente con el mínimo”, advirtió Garlati.
Desde un enfoque más técnico, Juan Carlos García explicó que el IPC funciona como un regulador del costo de vida para el año que comienza, especialmente en los gastos más sensibles para los hogares.
“Los bienes y servicios que aumentarían con el IPC del 5,1 % son principalmente aquellos que por ley o contrato están atados a la inflación causada. Entre ellos se encuentran los arriendos, la educación privada, las pensiones superiores al salario mínimo, los peajes y transporte, los servicios públicos y la salud”.
La gran pregunta, entonces, no es solo qué sube, sino si el salario realmente alcanzará para cubrir todos esos gastos. La respuesta, coinciden ambos expertos, depende de cómo esté compuesto el presupuesto de cada hogar y de su estabilidad laboral.
Para Garlati, el análisis no puede quedarse únicamente en los precios.
“No es solamente el aumento de los costos, sino además qué pasa al interior del hogar con el tema laboral. El arriendo, lógicamente, el techo es la inflación del año pasado y seguramente quien lo alquila le va a aumentar ese monto”.
Qué va a pasar con la vivienda, luego del aumento del IPC en Colombia
Garlati, con pasado en fui consultor del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), del Banco Mundial, alertó sobre una realidad frecuente en el mercado de la vivienda: “La ley dice que no puede subir más, pero el arrendador perfectamente puede decirle: si usted no me paga más, necesito disponer del inmueble. Y bueno, después viene la cuota de administración, servicios… Si a uno no le cierran los números, lo que le toca hacer es, lamentablemente, mudarse o cambiar de colegio”.
@pulzocolombia El Índice de Precios al Consumidor (IPC) cerró 2025 en 5,10 % y esta cifra define el aumento de arriendos, peajes, pensiones, matrículas y más. #colombia #economia #inflacion ♬ ■ News News-Drone-IT-AI(963995) – ImoKenpi-Dou
García ofreció una lectura más dual. Desde lo estrictamente técnico, el salario mínimo sí gana poder adquisitivo frente a la inflación, pero no en todos los rubros. “Desde un análisis estrictamente técnico, la respuesta inicial es sí, teniendo en cuenta que hay un margen de mejora en el poder adquisitivo real cercana al 17,9 %. Pero para saber si alcanza, debemos dividir la canasta en dos grupos”.
En el primero están los gastos que suben mucho menos que el salario: “Para un hogar que gasta la mayor parte de su ingreso en arriendo, matrículas escolares y servicios públicos, el alivio será notorio, porque estos rubros suben con el IPC del 5,1 % y el salario sube un 23 %”.
Pero en el segundo grupo aparece uno de los golpes más fuertes al bolsillo: “Las cuotas de administración suelen subir con el salario mínimo porque el 70 u 80 % de su costo es mano de obra. Aquí el hogar verá un aumento del 23 %, lo que neutraliza el beneficio del salario”.
Cuando se observa el día a día, el impacto se concentra en los gastos esenciales. Garlati lo resumió con claridad: “Lo que más afecta es precisamente el día a día: arriendo, matrículas, servicios públicos. Multas o peajes no son críticos, pero el mercado, el transporte y los servicios sí lo son”.
A eso se suman presiones adicionales que ya están sobre la mesa: “Ya se está discutiendo mucho el tema de la electricidad, el gas, el agua. Todo eso parece que también va a aumentar. El transporte público también va a aumentar un montón”.
Por su parte, García coincidió y ordenó los impactos en tres grandes rubros. El primero, los alimentos: “Para una familia que gana el mínimo, los alimentos representan entre el 25 y el 30 % del gasto total. Si los costos laborales suben 23 %, es muy probable que ese costo se traslade al precio de la leche, el arroz o la carne”.
El segundo es la vivienda en propiedad horizontal: “Las cuotas de administración y los servicios de seguridad y aseo serán el impacto más directo y doloroso, porque subirán casi en la misma proporción del salario mínimo”.
Y el tercero, la vivienda nueva: “Para quien quiere comprar casa, el impacto es estructural. Al estar la vivienda de interés social tasada en salarios mínimos, el precio del inmueble sube de golpe un 23 %”.
Sobre si el aumento del salario mínimo benefició o no a la población, Garlati puso el foco en la estructura del mercado laboral colombiano. “El problema en Colombia es que cerca del 45 % ya gana por debajo del mínimo. O sea, estamos hablando que el 55 % gana más del mínimo, y para muchos este aumento no aplica”.
A eso se suma el riesgo sobre el empleo: “No está garantizado que un empleador tenga 23 % adicional para pagar. Lo que puede pasar es que pase al trabajador a la informalidad, o que cierre sucursales. Eso va a pasar en muchos casos”.
Qué va a pasar con el aumento salario mínimo y del IPC en Colombia
García describió el escenario como un momento económico atípico: “Estamos frente a una ganancia real histórica, pero el panorama es dual. Hay un escenario de bienestar para el trabajador formal, un escenario de riesgo por la indexación y un escenario de desafío por la sostenibilidad del empleo”.
En cuanto al momento en el que los colombianos sentirán los aumentos, Garlati explicó que el impacto será gradual. “No es que todo suba en enero. Los aumentos se van a distribuir a lo largo del tiempo. Hacia mayo o junio se va a ver el impacto completo”.
García detalló un cronograma más preciso: “En enero se ve el impacto inmediato del salario. En febrero y marzo, la indexación de matrículas, administración y servicios. Y a mitad de año, el traslado completo de los costos laborales a los precios”.
Ante este panorama, las recomendaciones para los hogares son más defensivas que optimistas. Garlati fue directo: “Recortar todos los gastos que no sean necesarios. Salidas, restaurantes, posponer compras grandes, llevar comida desde la casa. Concentrarse en lo básico”.
Y, en situaciones límite, concluyó: “Cambiarse de casa, cambiar los chicos de colegio, todo lo que se pueda hacer para que la plata rinda”.
*Con reportería de Christián Suárez.
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