Me preparé para mi primera 10K y esto fue lo que tuve que comprar

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Tiempo de lectura: 6 min
Escrito por:  Redacción Deportes
Actualizado: 2026-09-14 12:24:37

Pensé que bastaba con salir a correr, pero los primeros entrenamientos me hicieron cambiar de idea y buscar elementos que no había considerado.

Cuando me inscribí a mis primeros 10K, pensé que el reto estaba bastante claro: correr 10 kilómetros.

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Durante los primeros días hice lo que cualquiera imaginaría. Salí a correr, intenté aumentar poco a poco la distancia y empecé a organizar mis horarios para poder entrenar. Pero después de un par de sesiones entendí algo que no había contemplado: prepararse para una carrera también implica saber qué necesita uno para correr.

No se trata de comprar todo lo que aparece en una tienda deportiva. De hecho, buena parte de las cosas pueden esperar. Pero hay algunos productos que sí pueden hacer la diferencia cuando empiezan a aumentar los kilómetros.

Así terminé armando mi propio pequeño kit para llegar preparado a esos primeros 10 kilómetros.

Lo primero que tuve que cambiar fueron los tenis

Los tenis para running fueron la compra que menos podía aplazar.

Al principio pensé que cualquier par deportivo serviría, pero cuando empecé a entrenar con mayor frecuencia entendí que no es lo mismo un calzado para caminar, ir al gimnasio o jugar algún deporte que uno diseñado específicamente para correr.

Para una primera 10K tendría en cuenta principalmente:

También aprendí algo importante: no estrenaría unos tenis el día de la carrera. Es mejor utilizarlos durante los entrenamientos para comprobar que realmente resultan cómodos.

Después entendí por qué la ropa también importa

Uno de los errores que más fácilmente podría cometer un principiante es pensar que cualquier camiseta y cualquier pantaloneta sirven para correr. Para salir unos kilómetros puede no importar demasiado. Pero cuando las distancias empiezan a crecer, la ropa puede convertirse en parte del problema.

Por eso buscaría una camiseta deportiva para running, preferiblemente ligera y fabricada con materiales que ayuden a manejar la humedad.

Lo mismo ocurre con la parte inferior. Dependiendo de las preferencias de cada corredor, puede ser una pantaloneta, short o malla deportiva que permita moverse cómodamente y no provoque molestias durante la carrera.

En mi caso, la regla terminó siendo sencilla: si durante un entrenamiento estoy más pendiente de la ropa que de correr, probablemente no elegí bien.

Las medias parecían una compra menor, hasta que aumentaron los kilómetros

Esta fue probablemente la compra que menos importancia le daba al principio. Después descubrí que unas medias para running pueden ser bastante más relevantes de lo que parecen.

La idea es buscar un par que ajuste bien, permita manejar la humedad y reduzca las posibilidades de rozaduras o incomodidad durante recorridos largos.

No necesariamente tienen que ser las más costosas. Lo importante es que funcionen bien con los tenis que voy a utilizar. Y, nuevamente, hay una regla que me parece especialmente importante para una carrera: todo lo que vaya a utilizar ese día debería haber pasado antes por un entrenamiento.

Empecé a llevar hidratación cuando los entrenamientos se hicieron más largos

Cuando corría distancias cortas, simplemente salía de casa y regresaba. Pero mientras aumentaban los kilómetros, empezó a ser necesario pensar mejor en la hidratación durante el running.

Dependiendo de la distancia, el clima, la intensidad y las necesidades de cada persona, puede resultar útil llevar una botella deportiva, un cinturón de hidratación o algún sistema que permita cargar agua sin tener que sostenerla permanentemente en la mano.

Aquí no compraría simplemente por comprar. Primero pensaría en cuánto duran mis entrenamientos y qué tan cómodo resulta transportar el agua. Para una primera 10K, además, conviene probar este sistema durante las sesiones previas y no esperar hasta el día de la carrera.

También terminé necesitando algo para recuperarme

Prepararse para correr no consiste solamente en acumular kilómetros.

A medida que aumentaba el entrenamiento, también tuve que prestar más atención a lo que ocurría después de correr. Ahí aparecieron productos como el rodillo de espuma, las bandas de movilidad o algunos elementos básicos para recuperación.

Un ‘foam roller’, por ejemplo, puede formar parte de una rutina de movilidad y recuperación. No reemplaza la atención profesional cuando existe una lesión o dolor persistente, pero puede ser un complemento dentro de una rutina de entrenamiento.

Para mí terminó siendo una compra diferente a las anteriores: no estaba pensada para correr mejor durante esos kilómetros, sino para cuidar la rutina que estaba construyendo alrededor de ellos.

Lo que no compraría antes de empezar una 10K

Después de revisar todo lo que necesitaba, también descubrí algo importante: no todo lo que venden para running es indispensable. Un corredor principiante puede encontrar relojes deportivos, audífonos especializados, cinturones, gorras, gafas, masajeadores y decenas de accesorios más.

Algunos pueden ser útiles, pero yo priorizaría las compras en este orden:

  1. Tenis adecuados para correr.
  2. Ropa cómoda para entrenar.
  3. Calcetines para running.
  4. Sistema de hidratación, cuando la duración de los entrenamientos lo justifique.
  5. Elementos de recuperación, según las necesidades de cada entrenamiento.

Después vendrían los accesorios adicionales. La diferencia parece pequeña, pero ayuda a no convertir la preparación para una primera 10K en una lista interminable de compras.

Mi kit para llegar a la primera 10K

Al final, mi lista terminó siendo mucho más sencilla de lo que imaginaba. No necesitaba tener el armario lleno de ropa deportiva ni comprar el reloj más avanzado del mercado. Lo que necesitaba era contar con elementos que resolvieran problemas concretos a medida que aumentaban los kilómetros.

Tenis para correr, ropa cómoda, buenos calcetines, hidratación cuando hiciera falta y algún elemento para recuperación fueron suficientes para construir una base.

Porque si algo aprendí preparando mi primera 10K es que el objetivo no es tener el mejor equipo: es llegar al día de la carrera con un equipo que ya conozco y sé que me funciona.

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