Empecé a hacer yoga y descubrí que estos son los artículos que realmente hacen la diferencia
Una colchoneta puede ser suficiente para comenzar, pero hay accesorios que facilitan algunas posturas y hacen más cómoda la práctica.
Cuando uno busca artículos para hacer yoga, puede encontrarse con una lista interminable: colchonetas, bloques, correas, cojines, mantas, ruedas y hasta accesorios específicos para determinadas posturas.
(Vea también: Iba a comprar un candado para mi bicicleta y terminé comparando estas dos opciones)
Pero si la idea es comenzar, comprar todo de una vez probablemente no tenga mucho sentido. Una colchoneta y ropa cómoda pueden ser suficientes para dar los primeros pasos. Los demás elementos cumplen funciones concretas y pueden incorporarse según las necesidades de cada práctica.
Una buena colchoneta
Es el artículo que pondría primero en la lista. Una colchoneta de yoga proporciona una superficie estable y con agarre para hacer las posturas, además de ofrecer algo de amortiguación cuando hay contacto de rodillas, manos o espalda con el suelo.
Al elegirla conviene fijarse especialmente en que tenga buen agarre, un tamaño adecuado para el usuario y un grosor que resulte cómodo.
No necesariamente la más costosa será la indicada. Para comenzar, lo importante es que permita practicar sin estar pendiente de que las manos o los pies se deslicen.
Dos bloques de yoga
Los bloques de yoga son probablemente uno de los accesorios más útiles después de la colchoneta.
Su función no es simplemente “hacer más fácil” una postura. Pueden acercar el suelo al cuerpo y proporcionar un punto de apoyo cuando todavía no se tiene suficiente movilidad para alcanzar determinada posición cómodamente.
Por ejemplo, pueden utilizarse como apoyo de las manos en algunas posturas de pie o para modificar determinadas posiciones.
Los hay de espuma y corcho, entre otros materiales. El corcho suele ofrecer una estructura más firme, mientras que la espuma puede resultar más ligera y suave.
Correa de yoga
Una correa ocupa poco espacio y puede ser especialmente útil para determinadas posiciones de estiramiento. Sirve para ampliar el alcance de las manos sin obligar al cuerpo a adoptar una postura que todavía no resulta cómoda. También puede utilizarse en trabajos de movilidad y flexibilidad.
Si todavía no quiere comprar una, algunas prácticas permiten utilizar temporalmente un cinturón o una toalla resistente, aunque una correa específica resulta más cómoda para determinadas posiciones.
Manta o toalla
Puede parecer un accesorio secundario, pero una manta tiene varias funciones.
Puede utilizarse como apoyo para las rodillas, como superficie adicional durante algunas posturas o para aportar comodidad durante la relajación final. También puede servir para modificar la altura de determinadas posiciones.
Es uno de esos elementos que probablemente ya tenga en casa, por lo que no necesariamente necesita comprar uno específico para yoga.
Bolster o cojín de yoga
El bolster es un cojín firme y alargado que tiene especial utilidad en prácticas restaurativas, Yin yoga y posiciones en las que se busca permanecer durante más tiempo con apoyo.
También puede utilizarse para proporcionar soporte en determinadas posiciones sentadas o durante la relajación. Para alguien que apenas está comenzando, lo consideraría opcional. Una almohada o cojín firme puede servir como sustituto en algunas situaciones.
Ropa cómoda
No hace falta un uniforme especial para empezar. Lo importante es utilizar ropa que permita moverse libremente y que no limite las piernas, los brazos o la cintura durante las posturas.
Un pantalón cómodo y una camiseta que permita movimiento pueden ser suficientes. Si con el tiempo aumenta la frecuencia de práctica, ahí sí puede tener sentido buscar prendas específicas.
¿Qué compraría primero?
Si estuviera armando el equipo desde cero, no compraría todo al mismo tiempo.
Mi orden sería:
- Colchoneta.
- Dos bloques.
- Correa.
- Manta o toalla.
- Bolster.
La razón es sencilla: los primeros elementos tienen aplicaciones en muchas prácticas, mientras que otros accesorios dependen mucho más del tipo de yoga que se haga.
De hecho, varias guías coinciden en que los accesorios funcionan como herramientas de apoyo, no como requisitos para poder practicar. Pueden ayudar con estabilidad, alineación, comodidad y adaptación de determinadas posturas.
Por eso, si está empezando a hacer yoga en casa, no necesita convertir una habitación en un estudio. Una buena colchoneta es el punto de partida; el resto debería llegar según lo que vaya necesitando durante la práctica.
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