¿Cuáles son los síntomas del hantavirus? Detectaron nuevos contagios del crucero Hondius
Durante los primeros días, el paciente experimenta una sintomatología que puede ser subestimada y transformarse en una emergencia médica en cuestión de horas.
El brote de hantavirus Andes ha encendido las alarmas sanitarias debido a su agresividad y a la dificultad que representa su diagnóstico temprano. Según reportes de la Gaceta Médica, uno de los mayores desafíos para los profesionales de la salud es que los síntomas iniciales son inespecíficos, lo que permite que el virus se camufle bajo la apariencia de una gripe común o incluso de COVID-19.
A continuación, el desglose de cómo evoluciona esta enfermedad y cuáles son las señales de advertencia.
1. La fase inicial: un ‘falso’ resfriado
Durante los primeros días, el paciente experimenta una sintomatología que puede ser subestimada. Los indicadores principales incluyen:
- Fiebre alta.
- Cefalea (dolor de cabeza intenso).
- Mialgias (dolores musculares generalizados).
- Malestar general.
- Cuadros gastrointestinales: en algunos casos se presentan náuseas, vómitos o diarrea.
2. La fase crítica: el deterioro rápido
Lo que comienza como un malestar manejable puede transformarse en una emergencia médica en cuestión de horas o pocos días. En esta etapa, el virus ataca con fuerza el sistema respiratorio y renal:
- Distrés respiratorio severo: el paciente pierde la capacidad de respirar por sí mismo, requiriendo frecuentemente ventilación mecánica e intubación.
- Complicaciones hemorrágicas: dependiendo de la variante del virus, pueden presentarse sangrados internos.
- Falla renal: el compromiso de los riñones es otra de las derivaciones graves registradas.
Un aspecto crítico del hantavirus Andes es su periodo de incubación, el cual es notablemente extenso. Una persona infectada puede tardar entre una y seis semanas (hasta 45 días) en manifestar el primer síntoma.
En el reciente brote detectado en un crucero, la primera víctima mortal inició con fiebre y dolor de cabeza el 6 de mayo; tan solo cinco días después, falleció tras desarrollar un cuadro respiratorio agudo.
Debido a esta ‘ventana’ de tiempo tan amplia, las autoridades sanitarias subrayan la importancia de mantener una vigilancia prolongada sobre todos los contactos estrechos de un caso confirmado, ya que el riesgo de brotes secundarios se mantiene latente durante más de un mes después del contacto inicial.
¿Cómo se contagia el hantavirus de persona a persona?
El hantavirus continúa bajo la lupa de las autoridades de salud global debido a sus particulares mecanismos de transmisión. Según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), el virus Andes destaca entre otras variantes por su capacidad de propagarse directamente entre seres humanos.
Aunque el origen principal del contagio es el contacto con roedores infectados —ya sea por su saliva, orina o heces—, los expertos advierten que el riesgo no termina ahí. La infección puede ocurrir al tocar superficies contaminadas y llevarse las manos a los ojos, nariz o boca.
(Vea también: Secretaría de Salud de Bogotá, en alerta y seguimiento por casos de hantavirus en un crucero)
No obstante, el factor diferencial del virus Andes es la transmisión interhumana. Esta se produce mediante el contacto estrecho con una persona que ya padece la enfermedad. Esta característica obliga a extremar las medidas de bioseguridad en entornos clínicos y familiares para frenar cadenas de contagio, diferenciándolo de otros hantavirus que dependen exclusivamente del vector animal.
¿Cómo evitar el contagio de hantavirus?
El hantavirus continúa siendo una preocupación de salud pública en la región, especialmente por la circulación del virus Andes, una variante que requiere medidas de cuidado estrictas. Según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la principal barrera de defensa es evitar las zonas con presencia o infestación de roedores durante los viajes por países sudamericanos.
A diferencia de otras cepas, el virus Andes exige protocolos específicos para mitigar la propagación entre personas. Las autoridades sanitarias recomiendan:
- Higiene constante: lavarse las manos con frecuencia.
- Distanciamiento físico: mantenerse alejado de individuos que presenten síntomas o sospecha de infección.
- Evitar el contacto íntimo: no besar ni tener relaciones sexuales con posibles portadores.
- No compartir objetos personales: abstenerse de intercambiar utensilios, platos, cigarrillos, narguiles o vapeadores.
Seguir estos lineamientos del CDC es fundamental para reducir el riesgo de transmisión en entornos sociales y familiares.
Temas Relacionados:
Recomendados en Vivir Bien
Te puede interesar
Sigue leyendo