Tensión en Santa Marta: gobierno ordena traslado de presos de las ACSN tras paro armado y crisis de seguridad
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El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.
Visitar sitioLa movilización de reclusos responde a la violencia desatada tras la muerte de alias “Cholo” el 21 de septiembre.
La tensión en Santa Marta, capital del departamento de Magdalena, aumenta tras las recientes decisiones tomadas por Abelardo de la Espriella, jefe de Estado, en su disputa con las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN). En un consejo de seguridad llevado a cabo en esa ciudad, el mandatario ordenó el traslado de todos los presos relacionados con las ACSN que estaban recluidos en la Cárcel y Penitenciaría de Media Seguridad de Santa Marta hacia otros departamentos, con el objetivo de evitar que continúen delinquiendo en los territorios donde perpetran sus crímenes. Acompañado por altos funcionarios como Carlos Ríos, director del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre), y los ministros Rodrigo Lara (Interior), Jaime Andrés Beltrán (Vivienda), Indalecio Dangond (Agricultura) y Jorge Eduardo Mora (Defensa), De la Espriella dejó claro que la medida aplicará también para nuevos capturados vinculados al grupo armado, quienes serán enviados fuera de Santa Marta.
Esta drástica decisión surge en medio de un clima de zozobra que se vive desde el 21 de septiembre, cuando José Luis Pérez Villanueva, conocido como alias “Cholo” y señalado de ser el segundo comandante de las ACSN, murió en circunstancias que aún generan inquietud. Como represalia, el grupo anunció un paro armado que paralizó la actividad comercial, suspendió clases y el servicio de transporte público, y confinó a la población de Santa Marta y La Guajira hasta el 25 de septiembre. En respuesta a la crisis, el mandatario dispuso la militarización de la ciudad con el desplazamiento de 1.100 uniformados, en un esfuerzo por recuperar el control de la situación.
Pese al despliegue militar, voces como la de Lerber Dimas Vásquez, director de la Plataforma de Defensores de Derechos Humanos, Ambientales y Liderazgos de la Sierra Nevada, señalaron a El Espectador que “aunque hay patrullaje de uniformados, esto no ha sido efectivo para recuperar el orden público porque ya completamos días de parálisis total”. La desconfianza y temor de la población persisten, pues, según Vásquez, el control social de las ACSN es tal que la gente solo obedece las órdenes del grupo y no las del Estado.
En términos estratégicos, el profesor Luis Fernando Trejos, experto de la Universidad del Norte, propuso dos hipótesis sobre el paro armado y la reacción de las ACSN: primero, que buscan distraer a la fuerza pública para facilitar la reubicación de sus miembros, especialmente tras la huida y presunta herida de alias “Pinocho”, líder principal. La segunda hipótesis apunta a que es una advertencia al gobierno por los operativos en contra de sus máximos cabecillas; la continuedad de la violencia dependería de los resultados de estas ofensivas.
Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
¿Por qué el gobierno ordenó el traslado de los presos relacionados con las ACSN en Santa Marta?
El gobierno, liderado por Abelardo de la Espriella, decidió trasladar a los presos relacionados con las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada para evitar que sigan ejerciendo influencia en el territorio donde operan. De acuerdo con el mandatario, mantener a estos reclusos en zonas donde han cometido delitos facilita la continuidad de sus operaciones criminales y afecta la seguridad local.
¿Cuál es el impacto del paro armado de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada en Santa Marta y La Guajira?
El paro armado impuesto por las ACSN provocó la suspensión del comercio, las clases y el transporte público, generando una parálisis total en Santa Marta y La Guajira. Según testimonios recogidos por El Espectador, la militarización no logró restaurar plenamente el orden, pues el miedo y la presión social impuestos por este grupo armado continúan condicionando la vida cotidiana de la población.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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