Petro intenta reactivar plan para importar gas de Venezuela, pero propuesta sería poco viable
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Visitar sitioAlgunos expertos en la materia manifiestan que los principales impedimentos están relacionados con la lista Clinton y el estado actual de Venezuela.
El Gobierno Nacional señaló que se activó una hoja de ruta con Petróleos de Venezuela (PDVSA) con la finalidad de reponer la tubería y de esa manera reactivar el sistema de gasoductos entre los dos países. Cabe recordar que los gasoductos son el sistema de transporte del gas, por lo cual podría señalarse que, en lo que verdaderamente está interesado el gobierno de Gustavo Petro, es en importar gas de Venezuela, país que posee las más grandes reservas de petróleo y gas en el planeta.
Según lo manifestó el Ejecutivo, se sustituirían cinco kilómetros de tubería del lado colombiano en el gasoducto Antonio Ricaurte. A pesar de estos esfuerzos, algunos analistas del sector energético manifestaron que no es viable la reactivación de la importación de gas a través de PDVSA, que es la estatal energética de ese país.
Lo anterior se debe a que, para que esta iniciativa sea viable técnicamente, los vendedores de gas venezolano deben contar con una licencia de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), es decir, el permiso del gobierno de EE. UU., ya que Venezuela fue sancionada bajo la denominada lista Clinton.
Con base en lo mencionado por el socio de Serrano Martínez CMA, José Plata, quien además es experto en el sector, se necesita una licencia general 50A que expide el gobierno estadounidense y que fue otorgada a petroleras como Chevron, Eni, Repsol, British Petroleum, Maurel & Prom y Shell con la finalidad de reactivar operaciones en ese país.
Para Iván Arroyave, banquero de inversión y también experto del sector, la rehabilitación de este gasoducto, por lo menos en materia técnica, sí es viable, ya que existe una infraestructura instalada. Sin embargo, su viabilidad del proyecto depende de tres condiciones. La primera es la definición de unas reglas regulatorias para la importación de gas; la segunda es que existan contratos de suministro que sean económicamente viables; y la tercera es revisar el estado actual del ducto, ya que lleva varios años sin operar.
Frente a este panorama, Plata expresó que la reconstrucción del gasoducto implicaría que su reparación podría costar entre US$20 millones y US$30 millones, y que este esfuerzo requeriría entre 18 y 24 meses. El jurista añadió que no hay claridad sobre quién es el propietario del gasoducto y si Colombia invertiría recursos en él o si sería Venezuela la que asumiría los costos.
“La infraestructura de procesamiento de gas venezolano se ha deteriorado en los últimos 20 años. Se requieren inversiones de capital sustanciales para poder siquiera entregar gas de calidad de gasoducto para exportación desde Venezuela. El gas de ese país requeriría ajustes de procesamiento, incluyendo la remoción de dióxido de carbono y el mejoramiento de presión, para cumplir con las especificaciones de gasoductos colombianos”, expresó.
La otra cara de la moneda
La exdirectora de la Asociación Colombiana de Grandes Consumidores de Energía (Asoenergía), Sandra Fonseca, manifestó que para el mercado sería importante, particularmente para la demanda, que haya un acuerdo político sobre la integración energética con Venezuela.
Sin embargo, este panorama parece que aún no ha encontrado un punto claro, puesto que para el viernes 13 de marzo de 2026 había una reunión programada entre Petro y la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez. No obstante, esta fue cancelada y no se señalaron los motivos claros por los cuales se habría tomado la decisión. Lo que se indicó fue que respondió a motivos de fuerza mayor y que la reunión se reprogramaría, aunque aún no hay una fecha definida.
Aun así, la experta dijo que la medida favorecería al mercado colombiano. Según indicó, si en 2025 se cuenta con dos fuentes de 60 millones de pies cúbicos diarios cada una, provenientes de Buenaventura y de Venezuela, esto podría detener la “destrucción de la demanda industrial” y contribuir a un equilibrio en el mercado, tanto en los precios a corto plazo como en el balance físico que requiere la demanda de gas.
“Teniendo en cuenta que ya se han levantado para las empresas varias de las restricciones legales relacionadas con las transacciones con ese país, no se observan barreras relevantes para avanzar con rapidez y lograr en el corto plazo una nueva fuente de gas para Colombia. En el largo plazo, esta experiencia también podría servir para ampliar su potencial”, manifestó la experta.
Incluso señaló que el gas venezolano es seco y limpio, compatible con la reglamentación vigente en Colombia, por lo cual no habría problemas técnicos en importar este energético. Añadió que esta iniciativa gubernamental podría estar disponible en el segundo semestre de 2026.
¿Qué es el gasoducto Antonio Ricaurte?
Esta infraestructura se inauguró en 2007 y cuenta con una longitud de cerca de 225 kilómetros entre Colombia y Venezuela. En su primera fase, su objetivo era llevar gas desde La Guajira hasta el lago de Maracaibo. Sin embargo, las actividades se interrumpieron desde 2019.
El gasoducto, según informó el gobierno colombiano, tiene una capacidad de transportar 500 millones de pies cúbicos diarios de gas y fue financiado por Venezuela con cerca de US$230 millones, aunque otras estimaciones sugieren que el costo total habría alcanzado cerca de US$330 millones.
Exportación de gas se materializó con carrotanques de Gas Licuado de Petróleo
El gobierno de Venezuela, presidido por Delcy Rodríguez, afirmó que realizó el primer envío de gas a Colombia. Lo anterior se produjo tras una reunión con ministros del gobierno Petro, con Rodríguez. Los titulares de las carteras gubernamentales que asistieron a los encuentros fueron Edwin Palma, ministro de Minas y Energía de Colombia; Rosa Villavicencio, canciller; Irene Vélez, ministra de Ambiente; y el presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa.
Incluso, en medios locales de Venezuela se afirmó que ese país comenzó su despliegue para transportar gas butano hacia Colombia. Lo anterior se haría a través de Petróleos de Venezuela (PDVSA) y la actividad se habría realizado en el puente binacional Simón Bolívar, ubicado en San Antonio, en el Estado de Táchira.
El canal Telesur afirmó que esto marca una etapa de comercialización y cooperación energética entre Colombia y Venezuela. Esta cooperación de la que habló Rodríguez se dio en el puente Simón Bolívar, pero mediante cisternas de gas licuado de petróleo (GLP), que contienen gas butano, dirigidas a Colombia.
Incluso, el presidente de PDVSA, Julio Enrique Rojas, señaló que esto fortalece la estabilidad de la red regional a nivel binacional y también la economía venezolana, según mencionó Telesur.
Finalmente, cabe preguntarse si Colombia también tendrá la oportunidad de exportar energía eléctrica. En este punto es necesario señalar que el gerente general de Empresas Públicas de Medellín (EPM), John Maya, manifestó también a este medio que las filiales del grupo se encuentran listas para que la exportación pueda darse. Esto es algo que el gobierno ha propuesto desde 2025. Incluso el ministro Palma ya había planteado esta iniciativa en ese mismo año.
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