Una pareja, un exsenador y los nombramientos que Petro hizo faltando dos días para dejar su cargo
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A pocos días de finalizar el mandato anterior, una serie de decretos firmados desde el Ministerio de Justicia desató un intenso pulso político.
En medio de la transición institucional y a tan solo dos días de expirar el mandato del expresidente Gustavo Petro, la Presidencia de la República y el Ministerio de Justicia, entonces bajo la batuta de Cielo Rusinque, expidieron un paquete de nueve decretos que encendió la polémica nacional. Las normativas formalizaron la designación de diversos funcionarios, excongresistas y fichas cercanas al petrismo en notarías clave distribuidas por diferentes regiones del territorio colombiano, una jugada administrativa que desató fuertes cuestionamientos de diversos sectores políticos y del actual gobierno de Abelardo De La Espriella, según informó El Tiempo.
Uno de los nombramientos que mayor revuelo causó fue el de Efvanni Paola Palmariny, exfuncionaria de Colpensiones y ficha cercana al exdirector de esa entidad, Jaime Dussán, quien asumió el control de la notaría 78 de Bogotá. A este caso se sumó el de Íngrid Paola Ortiz, designada en la notaría 74 de la capital, cuyo nombramiento llamó la atención por ser la esposa de Camilo Andrés Pardo, un funcionario cercano a Guillermo Alfonso Jaramillo que duró apenas 24 horas como secretario de la Agencia Nacional de Infraestructura en la actual administración antes de dimitir tras revelarse sus nexos con el anterior Ejecutivo, de acuerdo con el periódico.
La lista de designaciones de última hora también incluyó a figuras de alto perfil político como el exsenador de la Alianza Verde Inti Raúl Asprilla, quien aterrizó en la notaría segunda de Soacha, Cundinamarca, tras la vacante generada por el retiro forzoso de su anterior titular. Asimismo, en la recién creada notaría 82 de Bogotá, ubicada en la zona comercial de San Victorino, fue nombrado Jacobo Torres Amaya, un despacho cuya creación había sido relacionada previamente con gestiones de congresistas del Pacto Histórico. El abanico de nombramientos se extendió a las regiones con la llegada de Tatiana Arévalo Uribe, cónyuge del dirigente petrista Nicolás Corso Salamanca, a la notaría 9 de Bucaramanga, además de las designaciones de Oriana Melo Gaviria en Palmira, Hilton Alexander Gutiérrez Alvarado en Nobsa, Jorge Alberto Rey Zafra en Cartagena y e Irma Susana Caballero Moreno en Rionegro, según el rotativo.
Ante los intensos cuestionamientos públicos sobre una supuesta repartija de cargos notariales en los estertores de la administración, los implicados y las entidades del sector salieron al paso para defender los procesos. Por su parte, Paola Palmariny aseguró públicamente que su llegada al despacho no respondió a cuotas políticas, sino al cumplimiento estricto de los requisitos de su hoja de vida, catalogando los señalamientos como injuriosos. En la misma línea, desde la Superintendencia de Notariado y Registro justificaron que los movimientos obedecieron a necesidades estrictas del servicio institucional y a la inexistencia actual de un listado consolidado de elegibles debido a las complicaciones históricas y los ruidos de corrupción que han rodeado los concursos notariales.
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