Las maniobras legales que mantienen en vilo el juicio contra Julián Bedoya por fraude procesal

Nación
Tiempo de lectura: 4 min

Tú navegador no es compatible para reproducir este audio

por: 

El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.

Visitar sitio

El juicio contra Julián Bedoya avanza: las maniobras para evitar la condena y el riesgo de prescripción.

El panorama judicial del excongresista liberal Julián Bedoya Pulgarín atraviesa un momento decisivo. El proceso en su contra, por presuntas irregularidades en la obtención de su título de abogado en la Universidad de Medellín, sigue su curso tras una reciente decisión del Tribunal Superior de Bogotá. El Tribunal rechazó un recurso presentado por su defensa, lo que mantiene la vía abierta para que se realice el juicio en los meses de junio, agosto y septiembre próximos, según informó El Espectador.

Bedoya Pulgarín enfrenta acusaciones por delitos como falsedad en documento privado, falsedad ideológica en documento privado y fraude procesal. Según los reportes judiciales, la Fiscalía sostiene que existen pruebas suficientes para llevarlo a juicio debido a sospechas sobre la legalidad de los procedimientos usados para adquirir su certificación profesional. El trámite penal adquiere mayor notoriedad por tratarse de un exsenador, figura pública y antiguo miembro del Congreso colombiano.

En un comunicado fechado el 16 de febrero, el Tribunal Superior de Bogotá alertó sobre posibles estrategias dilatorias de la defensa, a la que señaló de intentar alcanzar la prescripción del delito de fraude procesal. El documento del Tribunal demuestra preocupación porque los recursos y maniobras del equipo jurídico de Bedoya Pulgarín no priorizarían la protección de los derechos procesales del acusado sino la caducidad de la acción penal, lo cual, de darse, impediría definitivamente llevar el caso a una sentencia.

La defensa, encabezada por el exfiscal Jorge Fernando Perdomo, ha intentado en repetidas ocasiones frenar o anular el proceso. En la diligencia del 19 de mayo de 2025, por ejemplo, se procedió con la formulación de diversas objeciones al escrito de acusación y se solicitó la nulidad del proceso, argumentando supuestas incongruencias entre imputación y acusación. No obstante, estas pretensiones han sido desestimadas tanto en instancias iniciales como ante el Tribunal Superior de Bogotá.

Durante el desarrollo del caso, la defensa también alegó la existencia de un conflicto de competencia territorial, señalando que el fraude procesal se habría cometido en Bogotá, lo que llevó a que el caso fuera reasignado al despacho del magistrado Javier Armando Fletcher Plazas el 31 de julio de 2025. A pesar de estos movimientos, el pasado 10 de febrero el Tribunal se pronunció en contra del recurso promovido por los abogados de Bedoya Pulgarín, decisión que permite que las audiencias sigan adelante.

A pesar de estos reveses, la defensa del exsenador no ha desistido. Se ha interpuesto incluso una acción de tutela ante la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia, alegando vulneración de los derechos fundamentales de Bedoya Pulgarín, entre ellos el debido proceso, la defensa y la tutela judicial efectiva. Ahora será esa alta corte la que decida si el juicio debe continuar según lo planeado o si corresponde retomar la etapa de acusación, lo que podría representar un nuevo giro en el caso.

¿Cómo se determina la prescripción de un delito como el fraude procesal en la justicia colombiana?

La prescripción de un delito, como el fraude procesal, implica que pasa un tiempo legalmente establecido sin que se dicte sentencia y, en consecuencia, la acción penal ya no puede continuar. El Tribunal Superior de Bogotá ha mostrado preocupación porque la defensa de Julián Bedoya Pulgarín busca que pase ese plazo sin que haya una condena, lo que, de ocurrir, cerraría definitivamente el caso en su contra.

La determinación del tiempo de prescripción depende de la gravedad del delito y está reglamentada por la normatividad colombiana, que establece distintos términos para diferentes conductas. En este caso, el fraude procesal, señalado entre las acusaciones contra Bedoya Pulgarín y considerado como uno de los delitos más graves en el expediente, podría quedar impune si se confirma que el tiempo límite ya fue superado. De ahí la importancia de la agilidad en los procesos judiciales para evitar que casos de alto impacto queden sin resolver.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

Temas Relacionados:

Te puede interesar

Sigue leyendo