“Hasta hablé con Dios": jóven desaparecido relató cómo pasaron la noche tras perderse en el mar

Nación
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Para sobrevivir a las bajas temperaturas y al agotamiento físico de la madrugada, los jóvenes mantuvieron la calma y aplicaron tácticas de supervivencia.

El episodio que vivieron Luciana Dangond y Gerónimo Ibarra en aguas del Caribe colombiano comenzó por una falla logística. Luego de ser rescatados sanos y salvos, Ibarra relató los momentos de tensión que enfrentaron tras quedar a la deriva en un jet ski que habían alquilado en el sector de Isla del Encanto, en Barú.

Según el testimonio del joven, la falta de combustible fue el detonante de la emergencia. “Nos montamos y la moto estaba pitando. Yo le pregunté al que me dio la moto: ‘¿Ey la gasolina?’. Pero me dijo que relajado, que eso duraba. Pero no duró”, explicó Ibarra. Al quedar varados, inicialmente se quedaron sentados esperando que los buscaran, pero la corriente los alejó rápidamente. En cuestión de 10 minutos ya se encontraban a dos kilómetros de la orilla.

Ante la situación, la pareja tomó la decisión de lanzarse al agua para intentar regresar por sus propios medios. Sin embargo, el esfuerzo físico no dio resultados. “Batallando 6 horas para llegar a la orilla, pero fue imposible”, relató. A pesar de ver a lo lejos los drones y las lanchas del operativo de búsqueda liderado por la Armada de Colombia y la Alcaldía de Cartagena, la inmensidad del mar y la oscuridad los mantuvieron ocultos.

Para sobrevivir a las bajas temperaturas y al agotamiento físico de la madrugada, los jóvenes mantuvieron la calma y aplicaron tácticas de supervivencia. “Manejamos la tranquilidad. A la media noche estábamos cansados. Nos amarramos los chalecos y nos cruzamos de pierna para que no nos diera hipotermia”, detalló Ibarra.

Pasaron la noche a la deriva, enfrentando el oleaje constante pero intentando mantener el ánimo. “Lo bueno fue ver la noche estrellada. Muy bonito. Cada 3 minutos te pegaba una ola en la cabeza”, recordó el joven. Al despertar, se dieron cuenta de que habían llegado hasta las inmediaciones de las Islas del Rosario.

El rescate finalmente se materializó cuando, mientras seguían nadando, avistaron los vehículos de los equipos de emergencia que rastreaban la zona. “Estábamos nadando y nos encontramos una moto de agua y una avioneta. La última esperanza era la moto de agua”, concluyó Ibarra, cerrando así las angustiosas horas que mantuvieron en vilo a sus familias y al departamento del Cesar.

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