Ingreso de Colombia a Escudo de las Américas aviva debate de soberanía nacional

Ingreso de Colombia a Escudo de las Américas aviva debate sobre soberanía nacional

Nación
Tiempo de lectura: 6 min
Escrito por:  Fredy Moreno
Actualizado: 2026-08-13 08:08:38

El secretario de Guerra de EE. UU., Pete Hegseth, dijo que el presidente Abelardo de la Espriella autorizó “operaciones militares conjuntas” en Colombia.

Pocos días antes de que se posesionara Abelardo de la Espriella como presidente de Colombia, el general Francis L. Donovan, comandante del Comando Sur de los Estados Unidos, dijo: “Llevaremos la lucha directamente al enemigo”. Lo hizo al anunciar que la Operación Lanza del Sur, implementada por Donald Trump en septiembre de 2025 para enfrentar la amenaza del narcoterrorismo en la región, se transformaría en la Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental. Ahora, pocos días después de que De la Espriella asumiera el poder, el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, dijo este miércoles que el mandatario colombiano autorizó “operaciones militares conjuntas” con Estados Unidos en Colombia para combatir el narcoterrorismo.

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Las declaraciones del militar y el alto funcionario estadounidenses están directamente vinculadas y demuestran que la potencia del norte ya tiene una fuerza específica, concreta, para adelantar operaciones militares conjuntas incluso en territorios de otros países, especialmente los que conforman la Coalición contra los Carteles de las Américas, conocida también como Escudo de las Américas (A3C o ACCC, por sus siglas en inglés) hasta este miércoles 12 de agosto conformada por 18 naciones. Porque después de ayer y con el anuncio de Hegseth, Colombia pasó a ser el miembro número 19.

Respuesta hemisférica coordinada frente al terrorismo

Me enorgullece anunciar que Colombia se unirá a la A3C, convirtiéndose en el miembro número 19, y a través del recién investido presidente, como le gusta decir a nuestro presidente [Donald Trump], el presidente El Tigre, ya solicitó que el Departamento de Guerra sume a Colombia en su lucha contra el narcoterrorismo, autorizando operaciones militares conjuntas para destruir terroristas y redes terroristas”, dijo Hegseth este miércoles durante una reunión en Panamá de la Coalición de las Américas contra los Cárteles.

Hasta este jueves por la mañana, el presidente De la Espriella no se había pronunciado al respecto, entre otras cosas, por estar atendiendo la emergencia derivada del terremoto del lunes pasado. El que sí se lo hizo fue el Ministerio de Defensa, que aseguró que el ingreso de Colombia al Escudo de las Américas obedeció a las “las directrices” del presidente De la Espriella. “Esta decisión reafirma el compromiso de Colombia con una respuesta hemisférica coordinada frente al terrorismo, el narcotráfico, el crimen organizado transnacional y las demás amenazas que afectan la seguridad, la estabilidad y la prosperidad de nuestros pueblos”, dijo la cartera de Defensa en un comunicado.

La afirmación del general Donovan de llevar la lucha “directamente al enemigo” y la de Hegseth de adelantar operaciones conjuntas en Colombia sugieren de inmediato la presencia directa de tropas estadounidenses en territorio colombiano y disparan una alerta por lo que pueda pasar con la idea de soberanía nacional. El Ministerio de Defensa aseguró al respecto que “estas decisiones se sustentan en el respeto irrestricto por la soberanía nacional, la Constitución, el Derecho Internacional y el ordenamiento jurídico de cada Estado. La cooperación internacional fortalece y no sustituye la responsabilidad soberana de Colombia de garantizar la seguridad de sus ciudadanos”.

Por el contrario, desde la perspectiva del ministro de Defensa, general (r) Jorge Mora, lo que puede estar en juego es la misma supervivencia del Estado colombiano. “Las amenazas transnacionales no reconocen fronteras y ningún Estado puede enfrentarlas de manera aislada”, dijo, citado en el mismo comunicado. “El propósito es inequívoco: impedir que organizaciones criminales sustituyan la autoridad del Estado y garantizar que, en todo el territorio, prevalezcan la Constitución, la ley y el monopolio legítimo de la fuerza”.

“Amenaza a la soberanía nacional es el narcotráfico”

Además, aseguró que el Gobierno continuará empleando “todas las capacidades legítimas del Estado para recuperar y consolidar el control territorial, proteger a las comunidades, neutralizar las estructuras que amenazan a los colombianos y cerrar los espacios en los que prosperan las economías ilícitas”.

Las amenzas hicieron que Colombia pusiera sus capacidades y experiencia al servicio de la seguridad hemisférica, “liderando esfuerzos estratégicos en el océano Pacífico y el mar Caribe junto con las naciones integrantes de la Coalición”. Eso implica profundizar la relación estratégica con Estados Unidos y permitirá fortalecer capacidades, compartir información, coordinar esfuerzos y aumentar la efectividad operacional contra organizaciones terroristas y criminales que amenazan al Estado.

En línea con el Ministerio de Defensa de Colombia, el presidente de Panamá, José Raúl Mulino, anfitrión de Hegseth, aseguró que el Escudo de las Américas (conformado por Estados Unidos, Argentina, Bahamas, Belice, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Jamaica, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, y Trinidad y Tobago) “no representa ninguna amenaza a la soberanía nacional de ninguno de nuestros países […]. Lo que representa una clara amenaza a la soberanía nacional es el narcotráfico”. El presidente De la Espriella anunció antes de posesionarse que, para Colombia, la sede del Escudo de las Américas estará en Medellín.

Hegseth también instó a los países latinoamericanos a no reconocer a la Corte Penal Internacional (CPI), mientras el ejército estadounidense ataca a presuntos narcotraficantes en la región. Aseguró que esos esfuerzos “son totalmente legales según el derecho internacional humanitario”. Pero, además, considera a la CPI una amenaza para el Estado porque, desde su perspectiva, intenta “arrebatarles” la soberanía a gobiernos y tribunales. Sus afirmaciones, como es natural, avivaron el debate sobre la protección de los derechos humanos frente a Estados desbocados.

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