"Se salió de las manos": preocupación por incendio en Villa de Leyva que amenaza con santuario de fauna
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Voraz incendio forestal en Villa de Leyva consume cerca de 1.200 hectáreas, mientras organismos controlan el 75 % de las llamas.
La emergencia ambiental que azota al municipio boyacense de Villa de Leyva continúa en un punto crítico tras varios días de intenso combate contra las llamas. El voraz incendio forestal, que se originó el pasado sábado 19 de septiembre en el cerro San Marcos y la vereda La Castellana, ha avanzado de manera implacable debido a las complejas condiciones del terreno y las fuertes ráfagas de viento que azotan la región, poniendo en jaque a los ecosistemas y a las comunidades aledañas.
(Vea también: 🔴 Qué pasó con los incendios en Villa de Leyva: últimas noticias EN VIVO y grave situación)
De acuerdo con el último balance oficial entregado por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y conocido por EL TIEMPO, las operaciones de contención han permitido alcanzar un 75 % de control sobre la conflagración general. Sin embargo, el panorama sigue siendo delicado, ya que dos focos principales permanecen activos en los sectores de La Castellana y las inmediaciones del páramo, desafiando permanentemente a los organismos de socorro. Para mitigar el avance del fuego, durante la última jornada se desplegaron tres helicópteros que ejecutaron un total de 75 descargas de agua sobre los puntos más críticos.
Las cifras de destrucción preliminar revelan la magnitud de la tragedia ecológica: el fuego ha arrasado cerca de 1.200 hectáreas de cobertura vegetal. Lo más alarmante es que aproximadamente 715 de esas hectáreas corresponden directamente al Santuario de Fauna y Flora Iguaque, un ecosistema estratégico de páramo y bosque andino vital para la biodiversidad, hábitat de especies amenazadas como el venado de cola blanca, la pava andina y el tucán esmeralda, además de ser la principal fuente hídrica de la región.
En medio de las operaciones aéreas y terrestres, la tensión y la desesperación cunden entre los habitantes de la zona. Pobladores como Ubain Cuadrado han alzado su voz a través de medios informativos para pedir refuerzos urgentes ante el desbordamiento de la emergencia: “No hay colaboración, el fuego es muy extenso, el incendio se salió de las manos, mucha cantidad de tierra se ha quemado demasiado, está avanzando muy rápido hacia Iguaque y se bajó hacia Sáchica. Necesitamos que manden un helicóptero para que nos colabore en este momento porque no hay mucho personal, necesitamos más personal, más ayuda de los municipios vecinos del departamento que nos colaboren”, advirtió el ciudadano afectado.
#Colombia | En Boyacá se mantiene la emergencia ambiental por un incendio forestal que inició en Villa de Leyva y que avanza hacia el municipio de Chíquiza. Le contamos cuál es el panorama.
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Este desgarrador testimonio se entrelaza con el contexto turbio que ha rodeado la génesis de esta crisis. Desde los primeros días, tanto el gobernador de Boyacá, Carlos Amaya, como el Ministerio de Ambiente advirtieron que la conflagración no respondió a causas naturales. Los reportes de bomberos y habitantes señalaron comportamientos irregulares de personas sospechosas que, en lugar de ayudar, presuntamente avivaban las llamas en diferentes puntos estratégicos. Ante esta situación delictiva, la Gobernación estableció una recompensa de 45 millones de pesos para dar con los responsables de provocar el desastre.
A la par de la devastación ambiental, la crisis social ha cobrado factura a los comerciantes locales, recordando el testimonio de afectados como Eliana Suárez, propietaria del hotel Arcoiris, quien perdió su patrimonio y clamó por una ayuda institucional duradera. La falta de un liderazgo local sólido —agravada por la ausencia temporal del alcalde municipal— ha obligado a una respuesta departamental coordinada, donde bomberos de Bogotá, socorristas de diversos municipios y cerca de 200 voluntarios trabajan hombro a hombro con la comunidad.
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