"Ella sola se desprestigiaba": revelan excesos de Verónica Alcocer y cómo era su vida en Suecia

Nación
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Escrito por:  Fabián Ramírez
Actualizado: 2026-06-18 10:58:13

El diplomático colombiano en Suecia desmintió tajantemente la existencia de una campaña financiada para afectar la imagen de la primera dama.

Un nuevo e inesperado cortocircuito sacude las entrañas del Gobierno nacional. El embajador de Colombia en Suecia, Guillermo Reyes, salió al paso de las recientes afirmaciones del presidente Gustavo Petro, quien había denunciado una supuesta campaña de desprestigio financiada contra la primera dama, Verónica Alcocer, durante su estadía en el país europeo. En una reveladora entrevista concedida al programa 6AM Hoy por Hoy de Caracol Radio, Reyes no solo desmintió de manera categórica cualquier complot institucional, sino que lanzó duras verdades sobre el comportamiento de Alcocer que terminaron encendiendo la polémica.

Reyes confesó que las acusaciones del jefe de Estado le causaron un profundo malestar y sorpresa, especialmente por la estrecha relación de amistad que ha mantenido por más de dos décadas tanto con Petro como con la primera dama. Según detalló el diplomático, Alcocer llegó a Estocolmo con el objetivo inicial de estudiar inglés, aclarando desde el primer momento que quería mantener una total distancia de la misión diplomática para no afectar su proceso de aprendizaje. Durante meses, llevó una vida completamente independiente en un inmueble alquilado, pero su intensa actividad social fuera de la embajada terminó llamando la atención de la prensa local.

Al ser consultado sobre la supuesta estrategia paga para arruinar la reputación de la primera dama, el embajador fue fulminante y aseguró que la narrativa del complot carece de todo fundamento real.

“Eso no necesitaba pagarse un solo peso. Ella sola se desprestigiaba”, afirmó sin rodeos el jefe de la delegación diplomática.

Reyes explicó que la primera dama frecuentaba constantemente bares, restaurantes y reuniones sociales en la capital sueca, donde ella misma se encargaba de hacer saber que era la esposa del presidente de Colombia. Debido a su notoriedad pública, las fotografías y comentarios en los medios suecos surgieron de manera orgánica por las dinámicas de la prensa local y no por un plan orquestado desde la embajada.

El punto más álgido de las declaraciones del embajador giró en torno al comportamiento de Alcocer y cómo este empezó a prender las alarmas de las autoridades locales, en una sociedad como la sueca que se caracteriza por su extrema privacidad y moderación. Reyes aclaró que no ve nada de malo en que una persona disfrute de su vida social, pero enfatizó que las formas sí importaban.

“No creo que sea reprochable, solo que cuando uno es un personaje público está expuesto en todas partes. No es cuestionable que ella tomara trago, el problema es las cantidades en que lo hacía, el ruido que generaba, el bullicio, las griterías y que la gente decía ‘esa es la esposa del presidente de Colombia’. Al día siguiente llegaba la policía diplomática y me reportaban. Hay que tener cuidado con lo que hace la primera dama porque afecta la reputación de Colombia en Suecia”, reveló el diplomático.

Frente a las dudas sobre la financiación de la costosa estadía de Verónica Alcocer en el país escandinavo, Guillermo Reyes fue enfático en blindar las arcas del Estado, asegurando que “jamás se trató de recursos públicos” y que la primera dama cubrió todos sus gastos académicos y personales con dinero de su propio bolsillo.

Finalmente, el embajador cerró su intervención enviándole un mensaje directo y respetuoso, pero firme, al presidente Gustavo Petro. Reyes le solicitó formalmente al mandatario que, si sostiene que existió una campaña de desprestigio promovida por los funcionarios de la embajada, presente las pruebas correspondientes ante el país o, de lo contrario, proceda a realizar una rectificación pública. El diplomático atribuyó las falsas denuncias del jefe de Estado a “chismes” e información distorsionada que le habría entregado un círculo de terceros muy cercano a la propia primera dama.

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