Última foto de los padres de periodista de Caracol TV que murieron en terremoto; estaban de celebración
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La imagen, capturada durante un fin de semana de doble celebración familiar, congela el último momento de felicidad de los padres y la sobrina del periodista.
En medio de la devastación y el dolor que dejó el terremoto en el occidente del país, una imagen se ha convertido en el símbolo más desgarrador de la tragedia humana que golpea a decenas de familias. Se trata de la fotografía compartida por el periodista Carlos Andrés Aponte, en la que aparecen sonrientes sus padres, Carlos Arturo Aponte y Estela Marín, junto a su pequeña sobrina, Ileana Giraldo Aponte, de tan solo 11 años.
La instantánea fue tomada en un ambiente de alegría y unión familiar, precisamente durante el fin de semana del cumpleaños de don Carlos Arturo, una fecha que coincidía con la celebración de sus 41 años de matrimonio con doña Estela. Agosto, que se perfilaba como un mes de festejos y gratitud para el hogar, se transformó de manera intempestiva en una pesadilla cuando el movimiento telúrico derrumbó la estructura en la que residían en Cali. La imagen fue tomada un día antes del terremoto.
En la fotografía, los tres posan con total complicidad frente a la cámara, ignorando que pocas horas después la naturaleza les arrebataría la vida de forma violenta. Según relató con conmovedor dolor el comunicador en Blu Radio, el fatídico destino los sorprendió juntos en el apartamento: la menor se encontraba allí porque su madre, profesora de profesión, se la había dejado al cuidado de los abuelos al no tener clases ese día.
Esta es la foto:
Los rescatistas que removieron los escombros hallaron los cuerpos sin vida del abuelo y de la niña abrazados, evidenciando lo que el periodista calificó como un “acto de amor infinito” en el que su padre intentó blindar a la pequeña con su propio cuerpo ante el colapso estructural. Doña Estela, por su parte, compartía un amor profundo con su esposo tras más de cuatro décadas de matrimonio, marchándose juntos en un trágico desenlace que hoy enluta a sus seres queridos.
Esta fotografía no solo inmortaliza la calidez de un hogar lleno de principios y afecto, sino que hoy resuena en el corazón de Colombia como un recordatorio de las vidas truncadas por la emergencia, dejando grabada para siempre la última sonrisa de una familia que vivía profundamente enamorada y unida hasta el último segundo.
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