¿En una servilleta? Oscuros detalles de cómo se creó el tobogán y parque donde murió mujer

Nación
Tiempo de lectura: 2 min

Tú navegador no es compatible para reproducir este audio

Escrito por:  Fabián Ramírez
Actualizado: 2026-03-08 13:49:05

El diseño del tobogán donde murió Camila García nació de un dibujo en una servilleta, confesó su propio dueño.

En una revelación que hoy adquiere un tinte escalofriante, se conoció que el complejo turístico Entre Flores, en Chinácota, no contó con planos profesionales en su origen. Mientras las autoridades investigan la muerte de Camila García tras salir disparada de un tobogán, un video del YouTuber Jesús Barón deja al descubierto la improvisación detrás del proyecto.

Cristian Osorio, propietario del establecimiento, confesó con total naturalidad cómo fue el proceso creativo de las estructuras que hoy están bajo la lupa judicial. Según el empresario, la arquitectura del lugar surgió durante un almuerzo casual.

“El ingeniero y el arquitecto fuimos nosotros. Yo agarré una servilleta, dibujé los glampings, dibujé unas casitas y esa fue mi idea. Llamé a un maestro y le dije: ‘quiero hacer esto’. Él nunca había hecho algo así”, reveló Osorio ante las cámaras.

Osorio admitió en la entrevista que, debido a esa falta de planos técnicos, tuvieron que desarmar y volver a montar las estructuras varias veces porque “no le daban al punto”. Aunque en su momento se presentó como una anécdota de emprendimiento, hoy esas declaraciones producen fuertes críticas tras el accidente fatal en el tobogán recién inaugurado. 

La comunidad y la familia de la víctima cuestionan si esa misma metodología de “ensayo y error” aplicada a la construcción de los glampings fue la que se utilizó para la atracción donde Camila García perdió la vida. El restaurante permanece bajo la lupa de las autoridades mientras se determina si los protocolos de seguridad eran tan improvisados como el dibujo en la servilleta.

Por su parte, Fabiana Trujillo complementó el relato asegurando que todo se hizo bajo un modelo de “ensayo y error”. Trujillo mencionó que, al no tener una guía técnica profesional, la construcción fue un proceso de adivinación constante donde se perdieron recursos y tiempo, pero que “así se aprende”. Esta declaración cobra hoy un tinte oscuro, pues sugiere que la misma falta de rigor técnico se aplicó al tobogán recién inaugurado donde ocurrió el siniestro.

Temas Relacionados:

Te puede interesar

Sigue leyendo