Niño de 12 años habría sido usado para robar en Bogotá; entre los señalados está su mamá
Tú navegador no es compatible para reproducir este audio
Programa de investigación periodística emitido en treinta y cinco canales de televisión en el mundo. Con su slogan: historias diferentes, Testigo Directo se convierte en uno de los magazines periodísticos independientes de reconocimiento en la televisión estadounidense y colombiana, como entre los cibernautas.
Visitar sitioLas cámaras de seguridad mostraron cómo el menor entró a un local comercial para llevar a cabo el hurto mientras dos adultos lo estarían acompañando.
En Bogotá, un caso encendió las alarmas sobre una realidad que golpea a la infancia: la utilización de menores de edad para cometer delitos.
En Testigo directo evidenciamos la historia de un niño de 12 años que, según las autoridades, habría sido utilizado por dos adultos para participar en hurtos a establecimientos comerciales. Entre los hechos investigados está la presunta participación de su propia madre, quien, en lugar de protegerlo, habría terminado involucrándolo en actividades delictivas.
Las cámaras captaron diferentes hurtos del menor
Las cámaras de seguridad se convirtieron en piezas clave para reconstruir lo ocurrido.
En las imágenes se observa cómo el menor habría participado en el hurto de un establecimiento comercial, mientras los adultos presuntamente lo acompañaban y aprovechaban su presencia para ejecutar el plan.
(Vea también: Docente viajó a Bogotá para asistir a una feria y terminó hospitalizado: habría sido drogado y robado)
De acuerdo con los reportes conocidos sobre el caso, cuando fueron descubiertos, los adultos huyeron y dejaron al niño en el lugar, una situación que agravó la preocupación por su seguridad y bienestar.
En Patio Bonito capturaron a dos responsables del menor
El caso ocurrió en el sector de Patio Bonito, en la localidad de Kennedy, y derivó en la captura de un hombre y una mujer señalados de utilizar al menor para cometer el hurto.
Los hechos abrieron interrogantes sobre el papel de los adultos que involucran a niños en actividades criminales y las consecuencias que esta exposición puede tener en su desarrollo.
Más allá de las pérdidas económicas que enfrentan los comerciantes, la instrumentalización infantil plantea un problema social y jurídico.
Los menores pueden ser utilizados por personas que buscan aprovecharse de su edad y de las diferencias entre el sistema penal para adolescentes y el de adultos.
Sin embargo, esto no significa que los niños carezcan de toda responsabilidad legal: en Colombia, los adolescentes entre los 14 y los 18 años están sujetos a un sistema penal especial, mientras que los menores de 14 años no son procesados penalmente y deben recibir medidas de protección.
(Lea también: Robó camioneta de $ 130 millones en Bogotá y se escondió en un hospital; Policía lo pilló)
De víctimas a delincuentes: el papel del ICBF
En este escenario, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) cumple un papel fundamental en la verificación de derechos y la activación de rutas de protección cuando un niño está expuesto a situaciones de riesgo.
La atención debe contemplar no solo lo ocurrido durante el delito, sino también las condiciones familiares y sociales que pudieron facilitar su participación.
Este caso deja al descubierto una problemática que exige respuestas coordinadas de la justicia, las autoridades de protección y la sociedad.
Porque cuando un menor termina involucrado en un hurto, las investigaciones deben avanzar para establecer responsabilidades, identificar a quienes lo utilizaron y evitar que la delincuencia siga poniendo en riesgo su infancia.
Te puede interesar
Sigue leyendo