"Te voy a matar, perra": dueña de pastelería agredida en Usaquén contó que trabajador abusaba de ella
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La mujer explicó que el conflicto no se dio por dinero, sino porque ella le habría reclamado que la tocaba si su consentimiento y lo enfrentó.
María Quevedo, propietaria de la pastelería Rü Pâtisserie agredida, en la localidad de Usaquén, denunció que fue atacada por un hombre que trabajaba como comisionista o “jalador” en su negocio y aseguró que el episodio fue consecuencia de los límites que le impuso por presuntos comportamientos de acoso. Como resultado de la golpiza, recibió una incapacidad médica de 20 días.
El señalado agresor fue identificado como Jesús Acosta, un hombre de 45 años de nacionalidad venezolana, quien fue capturado por la Policía en el lugar de los hechos. Sin embargo, pocas horas después recuperó la libertad por decisión de un fiscal que calificó el caso como lesiones personales y no como tentativa de feminicidio. Tras la amplia difusión del caso en medios de comunicación, las autoridades retomaron la recolección de pruebas.
(Vea también: Empresaria que sufrió golpiza de exempleado en pastelería de Bogotá detalló el terror que vivió con él)
En entrevista con ‘Mañanas Blu’, María Quevedo explicó que el conflicto no se originó por una discusión salarial, como inicialmente se había señalado. Según relató, el hombre llevaba apenas dos semanas trabajando en el establecimiento y, desde su llegada, le hacía comentarios sobre su apariencia e intentaba tener contacto físico con ella de manera reiterada.
La comerciante afirmó que decidió ponerle límites cuando el trabajador comenzó a invadir su espacio personal. “Él llevaba ya varios días haciéndome comentarios como ‘usted está muy bonita’ o justificando que el lugar era pequeño para tocarme y rozarme con su cuerpo. Yo le dije claramente que no me tocara ni se acercara más porque no me gustaba”, relató. Agregó que la deuda laboral correspondía a siete días de trabajo, una liquidación de 661.000 pesos que, según dijo, ya fue pagada, además de varios adelantos de dinero que previamente le había entregado.
De acuerdo con el testimonio de la víctima, la agresión ocurrió hacia las 10:30 de la noche, cuando el negocio estaba cerrando. Aseguró que, tras una discusión en la entrada del local, el hombre la llevó hasta la cocina, un lugar apartado de la vista del público, donde continuó golpeándola mientras la amenazaba de muerte. “Él gritaba: ‘te voy a matar, perra, te voy a matar'”, recordó Quevedo.
La empresaria contó que logró alertar a otras personas al patear una estantería con objetos de vidrio, cuyo estruendo hizo que el arrendador del inmueble, su esposa y trabajadores de un restaurante cercano acudieran a auxiliarla antes de la llegada de la Policía. Tanto ella como el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, consideran que las circunstancias del ataque son compatibles con una tentativa de feminicidio por la violencia empleada y las amenazas que, presuntamente, profirió el agresor.
Tras recuperar la libertad, Jesús Acosta publicó mensajes en redes sociales en los que aseguró que actuó bajo estrés, agotamiento físico y supuestos malos tratos laborales. No obstante, María Quevedo rechazó esas afirmaciones y sostuvo que nunca le impidió alimentarse ni utilizar los baños del establecimiento. Además, explicó que las anteriores salidas de empleados de la pastelería obedecieron a problemas de desempeño y a un caso de hurto ocurrido días antes, descartando que en su negocio existieran prácticas de maltrato laboral.
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