¿Lo confundieron? Surge nueva teoría sobre el crimen del empresario Gustavo Aponte en Bogotá
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Se examina hipótesis de que el objetivo real era un esmeraldero con parecido físico asombroso a Aponte. Además, uno de los cómplices del sicario fue asesinado.
El asesinato del empresario Gustavo Andrés Aponte, ocurrido frente a la sede del gimnasio Bodytech en La Cabrera (calle 85 con carrera séptima), sigue sumando capítulos dignos de una novela de suspenso. Aunque han pasado casi dos meses desde el ataque que también cobró la vida de su escolta, Luis Gabriel Gutiérrez, una nueva teoría ha puesto a los investigadores a revisar cada detalle del expediente: ¿fue una confusión de objetivo?
Fuentes cercanas al caso revelaron que la Fiscalía contempló inicialmente la posibilidad de que el sicario se hubiera equivocado de víctima. Según esta hipótesis, el verdadero blanco del atentado habría sido un reconocido empresario esmeraldero de 46 años, quien frecuentaba ese mismo gimnasio y posee un parecido físico notable con Aponte.
Lo que hace esta teoría aún más inquietante es el entorno del esmeraldero mencionado. El hombre fue socio de Jesús Hernando Sánchez y Juan Sebastián Aguilar, conocido como ‘Pedro Pechuga’, dos figuras del mundo de las esmeraldas que fueron asesinadas por francotiradores en un lujoso conjunto residencial al norte de Bogotá entre 2024 y 2025. Sin embargo, en diálogo con EL TIEMPO, el esmeraldero desestimó la idea, asegurando que hace más de una década no pisa ese gimnasio y que para ingresar allí se requiere huella dactilar, lo que haría difícil un error de seguimiento.
La investigación también ha logrado reconstruir los pasos del asesino. Cámaras de seguridad muestran que el sicario llegó a una barbería cercana al gimnasio, donde se cambió de ropa y se puso un traje formal para pasar desapercibido en el exclusivo sector de La Cabrera. Tras cometer el crimen, huyó en un carro negro que lo esperaba a dos cuadras.
No obstante, el rastro de sangre no terminó en el gimnasio. La Fiscalía estableció que el conductor del vehículo que transportó al sicario fue asesinado pocos días después de la ejecución del doble crimen. Se sospecha que este hombre no solo fue el transportador, sino quien le entregó al sicario la pistola 9 milímetros utilizada para acribillar a Aponte y a su escolta. Este asesinato colateral es visto por las autoridades como un intento de “quema de archivos” para evitar que se llegue al autor intelectual.
Por ahora, aunque la hipótesis de la confusión ha perdido fuerza para algunos investigadores, el vínculo con las guerras internas del sector esmeraldero sigue siendo una línea que la justicia no se atreve a cerrar del todo en este rompecabezas de violencia en el norte de Bogotá.
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