¿Qué se sabe de la banda que tiene amenazados a los comerciantes de carne en Bogotá?

Bogotá
Tiempo de lectura: 5 min
Escrito por:  Redacción Bogotá
Actualizado: 2026-07-03 09:29:08

En los alrededores del frigorífico Guadalupe, en la localidad de Tunjuelito, comerciantes aseguran estar trabajado con la condición de pagar una extorsión.

Durante cerca de cinco años, decenas de comerciantes dedicados a la venta de carne en los alrededores del frigorífico Guadalupe, en la localidad de Tunjuelito, aseguran haber trabajado bajo una misma condición: pagar semanalmente una extorsión para evitar amenazas contra ellos y sus familias.

La situación volvió a hacerse visible este 2 de julio, cuando un grupo de vendedores bloqueó la Autopista Sur para exigir una intervención urgente de las autoridades frente a las presuntas extorsiones que, según denuncian, continúan afectando la actividad comercial en este sector del sur de Bogotá.

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De acuerdo con testimonios recogidos por El Tiempo, los comerciantes sostienen que la estructura criminal sería dirigida por un hombre privado de la libertad, quien presuntamente mantiene contacto permanente con colaboradores encargados de recaudar el dinero, vigilar a los vendedores e intimidar a quienes se niegan a pagar.

Aunque las víctimas afirman desconocer desde qué centro penitenciario estaría operando el supuesto cabecilla, aseguran que la organización mantiene presencia constante en la zona. Según las denuncias, cada comerciante debe entregar 30.000 pesos semanales para poder continuar trabajando.

Si bien la cifra puede parecer reducida de manera individual, los afectados advierten que el alto número de carniceros, transportadores, vendedores y comerciantes que laboran diariamente en los alrededores del frigorífico convierte este cobro en una importante fuente de ingresos para la estructura delincuencial.

“Aquí todos sabemos cómo funciona. Cobran cada semana y el que no paga empieza a recibir llamadas, amenazas o visitas. Ya nadie siente que puede trabajar tranquilo”, relató uno de los comerciantes consultados por El Tiempo, quien pidió mantener en reserva su identidad por motivos de seguridad.

Los denunciantes aseguran que las intimidaciones no solo recaen sobre quienes trabajan en el sector, sino también sobre sus familiares. Según varios testimonios, las amenazas incluyen referencias directas a esposas, hijos y otros allegados, situación que ha llevado a muchos comerciantes a acceder a los pagos por temor a represalias.

“No es solo el miedo por uno. Empiezan a mencionar a la familia y ahí cualquiera cede. Uno sale a trabajar sin saber si va a volver a la casa”, afirmó otro de los afectados.

Los vendedores también sostienen que la organización tendría personas distribuidas en distintos puntos del sector, encargadas de identificar nuevos comerciantes, vigilar los movimientos diarios y verificar quiénes cumplen con las denominadas “vacunas”.

El miedo entre quienes trabajan en la zona, aseguran, se intensificó después del asesinato de dos comerciantes que, presuntamente, se habrían negado a pagar las extorsiones.

Aunque esos homicidios continúan siendo materia de investigación por parte de las autoridades y no existe un pronunciamiento oficial que los relacione con esta estructura criminal, los comerciantes consideran que esos hechos marcaron un punto de quiebre.

“Después de lo que pasó con esos compañeros nadie volvió a pensar que las amenazas eran solo palabras. Aquí todos entendimos que podían cumplirlas”, expresó otro vendedor durante la protesta.

La inconformidad llevó a decenas de comerciantes a bloquear desde las primeras horas del jueves la Autopista Sur, generando una fuerte congestión vehicular en uno de los principales corredores de ingreso y salida de Bogotá.

La manifestación también obligó a suspender temporalmente la operación de 11 estaciones de TransMilenio, cuatro de ellas ubicadas en Soacha, afectando la movilidad de miles de usuarios que tuvieron que caminar para continuar sus desplazamientos.

Los manifestantes exigieron la presencia del Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal (GAULA) de la Policía Nacional para denunciar nuevamente las presuntas extorsiones.

Hacia las nueve de la mañana, funcionarios del GAULA llegaron al lugar y sostuvieron reuniones con varios comerciantes para conocer los detalles de las denuncias.

Los afectados esperan que esta vez las investigaciones permitan identificar y desarticular la estructura criminal que, según afirman, opera desde un centro penitenciario y mantiene sometidos a decenas de trabajadores del sector.

Hasta el cierre de esta edición, las autoridades no habían informado sobre capturas relacionadas con las denuncias ni confirmado oficialmente la identidad del supuesto cabecilla señalado por los comerciantes. Esa versión hace parte de los testimonios entregados por las víctimas y deberá ser verificada dentro de las investigaciones judiciales.

Tras la difusión de las denuncias, voceros del Frigorífico Guadalupe aclararon que las personas que participaron en la protesta no hacen parte de la planta de personal de la empresa y que los hechos denunciados no ocurrieron dentro de sus instalaciones.

La compañía explicó que los manifestantes son carniceros, comerciantes y trabajadores independientes que desarrollan sus actividades en los barrios y sectores ubicados frente y alrededor del frigorífico.

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Asimismo, precisó que el bloqueo se realizó sobre la Autopista Sur, frente a las instalaciones de la empresa, lo que generó la percepción de que se trataba de empleados del frigorífico.

Finalmente, reiteró que las denuncias corresponden a comerciantes de la zona que solicitan una mayor intervención de las autoridades frente a las presuntas extorsiones que, aseguran, afectan desde hace varios años esa parte del sur de Bogotá.

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