Nueva agresión en Transmilenio de mujer contra guardas: duro agarrón contra personal de anticolados

Bogotá
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Escrito por:  Redacción Bogotá
Actualizado: 2026-10-06 11:36:29

El sistema de transporte masivo fue de nuevo un escenario de violencia después de la molestia entre una ciudadana con los celadores del lugar.

En medio de las controversias en Bogotá, uno de los hechos que más ha golpeado el orden público son las agresiones que se presentan en Transmilenio por parte de las personas.

Un nuevo episodio de violencia física contra el personal de seguridad privada del sistema de transporte ocurrió durante el primer fin de semana de octubre dentro de una estación.

Las imágenes difundidas en redes sociales muestran a una ciudadana agrediendo a patadas a los celadores mientras estos la escoltaban hacia el exterior junto a su pareja.

Durante el operativo de retiro, la mujer recriminó airadamente a los vigilantes por un impacto recibido en su rostro y manifestó: “Vea cómo me puso”.

Su acompañante intervino de inmediato para recriminar a los miembros de la red de protección privada por las supuestas lesiones infligidas a la usuaria, en este nuevo caso de ataque físico en Transmilenio.

“Vea cómo le volvieron, vea cómo le pegó a la china”, expresó, mientras señalaba las lesiones que, según su versión, habría sufrido la mujer.

La alteración del orden público escaló cuando la implicada lanzó golpes directos contra el rostro de una de las trabajadoras del servicio de vigilancia privada.

La celadora afectada reaccionó verbalmente frente al ataque físico recibido dentro de la infraestructura pública y exclamó: “No me pegue, que yo no le he pegado”.

El acompañante insistió en responsabilizar a uno de los guardas por la supuesta agresión y le decía a su acompañante: “Fue este que le pegó, fue este que le pegó”.

Frente al ambiente hostil, un testigo presente en la plataforma intentó conciliar pacíficamente con el hombre para detener los ataques continuos contra el personal.

El sujeto sujetó fuertemente a la mujer para frenar las agresiones continuas y solicitó la presencia directa de los cuadrantes operativos del sector.

Durante esa intervención, el hombre pidió esperar la llegada de las autoridades y dijo: “Esperemos que llegue la policía”.

Al mismo tiempo, continuaba señalando al vigilante al que atribuía el supuesto golpe. El altercado concluyó abruptamente al arribar un bus articulado al punto de abordaje, vehículo que la pareja abordó rápidamente para abandonar la zona.

Los funcionarios agredidos permanecieron en la estación de Transmilenio informando las novedades operativas al centro de control del sistema masivo de transporte capitalino.

El hecho desató fuertes reacciones institucionales en la capital colombiana frente al deterioro de la convivencia y el respeto por los colaboradores del sistema.

El presidente del Concejo de Bogotá, Humberto Rafael Amín, se pronunció sobre lo ocurrido a través de su cuenta en la red social X y cuestionó el comportamiento de los involucrados.

“A estos malandros que creen que pueden hacer de todo en Transmilenio se les debe acabar la fiesta”, escribió el funcionario.

Este acto violento evidencia la compleja realidad operativa que afrontan diariamente los encargados de la seguridad y el control del fraude tarifario masivo.

En entrevista con La FM (replicada por El Tiempo), Natalia Tinjacá, directora técnica de Seguridad de Transmilenio, explicó que “en lo corrido del año, en las troncales más críticas tenemos un registro de 332 guardas agredidos”.

La vocera enfatizó que las funcionarias sufren rasguños, agresiones verbales y empujones sistemáticos al controlar el colado indebido de pasajeros en los portales.

Tinjacá explicó que actualmente hay más de 2.500 guardas de vigilancia, de los cuales 1.700 están destinados a labores relacionadas con la evasión y distribuidos en 684 puestos de trabajo.

Para estas funciones, Transmilenio implementó las llamadas escuadras antievasión, integradas por grupos de entre seis y diez personas capacitadas en derechos humanos, diálogo, abordaje a usuarios y defensa personal.

Lo cierto es que este problema se ha convertido en un hecho cada vez más frecuente.

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