Crudo atentado contra batallón en Norte de Santander: Ejército apuntó ataque con explosivos al Eln
Los hechos se presentaron durante la madrugada del sábado 13 de junio en el sur del mencionado departamento y no se reportan personas afectadas.
Apenas a una semana de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia, el Ejército reportó un delicado hecho que se presentó contra una de sus instalaciones en el país.
Así informó desde su cuenta institucional de X (antes conocida como Twitter) que en la madrugada de este sábado, soldados del Batallón de Infantería Liviana número 13 fueron objeto de un ataque mediante artefactos lanzados desde un vehículo tipo volqueta, con los que se pretendía afectar la base militar ubicada en el municipio de Toledo, Norte de Santander.
“De acuerdo con información preliminar, esta acción terrorista habría sido perpetrada por integrantes del Grupo Armado Organizado (GAO) ELN, como retaliación a las operaciones militares que nuestros soldados han desarrollado en la zona”, indicó el comunicado.
La información de la Segunda División del Ejército señaló que aeronaves de la Fuerza Aérea brindan apoyo y seguridad a las tropas que permanecen desplegadas en el área.
De igual manera, al momento del reporte oficial, a las 6:21 a. m., no se registra afectaciones al personal militar y expertos antiexplosivos verifican la zona para identificar posibles amenazas derivadas de estos elementos, que puedan representar un riesgo para la población civil.
El caso no pasa desapercibido en medio de la contienda electoral entre Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella por la presidencia de Colombia, en un panorama cada vez más tenso a nivel nacional.
De hecho, el pasado 26 de mayo de 2026, apenas días antes de la primera vuelta por las elecciones presidenciales en el país, hubo otro atentado en el Norte de Santander, en una de las vías.
En esa ocasión, una patrulla de la Policía de Carreteras en la vía Cúcuta-Pamplona, en Norte de Santander, fue blanco de un ataque con explosivos que fue parte de una impactante escena que fue grabada por uno de los presentes.
Las autoridades siguen con especial atención este tipo de actos, a la espera de los resultados en las mencionadas votaciones a nivel nacional y el camino a seguir ante las comunidades.
¿Qué pasó con las negociaciones de Colombia con el Eln?
El proceso de paz entre el Gobierno de Colombia y el Ejército de Liberación Nacional afronta una parálisis definitiva durante el cierre del mandato presidencial. Las delegaciones oficiales no lograron destrabar las mesas de diálogo tras meses de profundas diferencias conceptuales y operativas en los territorios.
La guerrilla organizada rechazó públicamente cualquier posibilidad de retomar las negociaciones con la administración vigente debido a supuestos incumplimientos de los acuerdos previamente pactados. El grupo armado acusó al Estado de utilizar estrategias militares unilaterales para forzar su desmovilización en las regiones afectadas.
El estancamiento de las conversaciones coincidió con un incremento sustancial de las acciones ofensivas y los atentados perpetrados por esta estructura criminal en zonas críticas del país. La escalada violenta deterioró la confianza de la sociedad civil e imposibilitó la prórroga del cese al fuego bilateral.
Ante la inminente transición de poder, los insurgentes emitieron un comunicado formal donde proponen la construcción de un nuevo pacto de reconciliación nacional. La organización subversiva manifestó su intención de restablecer los canales de interlocución únicamente con el mandatario que asuma la presidencia en agosto.
Los candidatos que disputan la jefatura del Estado mantienen posturas radicalmente opuestas frente al futuro de esta negociación política estancada. Mientras los sectores de izquierda prometen reactivar los comités de diálogo, la oposición democrática exige el fin inmediato de las hostilidades como requisito obligatorio.
La estrategia gubernamental de la paz total concluye con balances altamente negativos respecto a la desarticulación de los principales grupos ilegales. Las confrontaciones armadas por el control de las economías ilícitas persisten y generan graves desplazamientos forzados en las comunidades vulnerables.
El próximo ejecutivo nacional asumirá el enorme desafío de diseñar una política de seguridad integral que someta a las organizaciones criminales vigentes. La viabilidad de una solución negociada dependerá exclusivamente de demostraciones reales de voluntad por parte de la comandancia guerrillera.
Temas Relacionados:
Recomendados en Nación
Te puede interesar
Sigue leyendo