Nuevo problema para Ferrari en Colombia, aparte del que tiene con clientes: caso llega a mayores
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Autos Italianos de Colombia solicitó pruebas extraprocesales por la salida de esa marca del país para evaluar acciones por presunta competencia desleal.
El conflicto legal de Ferrari en Colombia suma un nuevo y trascendental capítulo judicial en los tribunales de Bogotá, en medio de un tema que tiene en vilo a clientes del territorio nacional.
La disputa comercial escaló recientemente cuando la firma representante local decidió acudir a las autoridades administrativas e instancias judiciales para esclarecer la terminación del vínculo comercial.
En este contexto de tensión corporativa, Autos Italianos de Colombia S.A. informa que “ha solicitado ante los jueces civiles de Bogotá la práctica de tres pruebas extraprocesales relacionadas con las circunstancias que rodearon la terminación de su vínculo comercial con Ferrari North America, Inc. y el retiro de la operación autorizada de Ferrari en Colombia”.
La estrategia legal del antiguo distribuidor busca reconstruir de forma detallada los eventos que derivaron en el cese de operaciones directas en el territorio nacional.
Ferrari suspendió oficialmente sus operaciones en el mercado colombiano, aunque indicó que no sale del país y que espera un nuevo acuerdo para llevar a cabo importaciones. Lo cierto es que el lío con Autos Italianos de Colombia S.A. sigue sobre la mesa.
Las actuaciones promovidas comprenden “el interrogatorio de parte de Ferrari North America, Inc., por conducto de su presidente, Luca Zanetti, así como la recepción de los testimonios anticipados de Taddeo Bonelli, gerente de Desarrollo de la Red, y Louis Colmache, gerente de Ventas para Estados Unidos, Canadá y Latinoamérica”.
Todas estas diligencias judiciales fueron solicitadas formalmente con citación directa de Ferrari North America, Inc., con “el propósito de garantizar plenamente su derecho de contradicción y el respeto por el debido proceso”.
Mediante el recaudo de estos elementos probatorios, la compañía colombiana busca verificar aspectos clave como “la reducción de las asignaciones de vehículos destinadas al mercado colombiano; las restricciones impuestas sobre órdenes, preórdenes y depósitos de clientes; las comunicaciones relativas a una eventual transferencia de la operación a Astara; el tratamiento dado a otras alternativas de continuidad planteadas por la compañía; las circunstancias en las que se adoptó la decisión de terminar los acuerdos comerciales; y el posterior contacto de Ferrari North America, Inc. con clientes vinculados a la operación en Colombia”.
El propósito central de los reclamos jurídicos radica en determinar si existieron maniobras indebidas por parte del fabricante internacional para marginar al concesionario local.
La empresa nacional pretende esclarecer “si Ferrari North America, Inc. utilizó presuntamente el control que ejercía sobre elementos esenciales de la operación para reducir la capacidad competitiva de Autos Italianos de Colombia S.A., limitar sus posibilidades de continuidad, orientar su eventual sustitución por Astara u otro operador y asumir directamente la relación con los clientes vinculados a la operación”.
La firma sostiene que es indispensable analizar con rigor si la gestión de pedidos y cupos de importación de superdeportivos perjudicó la sostenibilidad financiera del negocio.
Por ello, consideran imperativo “esclarecer de manera integral si las decisiones relacionadas con la asignación de vehículos, la gestión de las órdenes y depósitos, la continuidad de la representación comercial y el contacto con los clientes pudieron afectar su capacidad para competir y mantener la operación que desarrolló durante más de una década en el mercado colombiano”.
Estas gestiones representan “una etapa preparatoria destinada a obtener la información necesaria para evaluar, con fundamento en las pruebas recaudadas, si resulta procedente promover las acciones declarativas y de indemnización correspondientes por eventuales actos de competencia desleal y por los perjuicios que presuntamente se hubieren ocasionado”.
Asimismo, Autos Italianos de Colombia S.A. ratificó que “continuará actuando por los canales institucionales y judiciales establecidos para proteger sus derechos, su trayectoria empresarial, las inversiones realizadas durante más de diez años y los intereses de sus clientes y demás partes vinculadas a la operación”.
Finalmente, el vocero del distribuidor enfatizó que “las actuaciones promovidas no constituyen una declaración anticipada de responsabilidad ni permiten formular conclusiones definitivas respecto de la conducta de Ferrari North America, Inc.“.
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