Alex Honnold escala el Taipei 101 sin cuerdas, conquista la cima y critica a Netflix por su pago

Deportes
Tiempo de lectura: 4 min

Tú navegador no es compatible para reproducir este audio

por: 

El Colombiano es un grupo editorial multiplataforma con más de 110 años de existencia. Nació en la ciudad de Medellín en Antioquia. Fundado el 6 de febrero de 1912 por Francisco de Paula Pérez, se ha especializado en la investigación y generación de contenidos periodísticos para diferentes plataformas en las que provee a las audiencias de piezas multimediales informativas, de tendencias y de otros recursos destinados a mejorar la calidad de vida del individuo. El Colombiano hace parte de Periódicos Asociados Latinoamericanos (PAL), al que pertenecen otras importantes casas editoriales de Latinoamérica.

Visitar sitio

Alex Honnold desafió la gravedad en el Taipei 101: ¿cómo logró escalar sin cuerdas y qué polémica desató?

Una proeza sin cuerdas ni red de seguridad llevó a Alex Honnold a conquistar la cima del Taipei 101, el domingo 25 de enero. En apenas noventa minutos, este experimentado escalador estadounidense logró superar los más de 500 metros de una de las torres más altas del mundo, en una escalada a solas que fue seguida a nivel global. Según información del diario The New York Times, este evento estuvo en el ojo público tanto por la magnitud física del reto como por las repercusiones mediáticas y contractuales con la plataforma Netflix, que transmitió el ascenso.

El ascenso se ejecutó bajo la modalidad de solitario libre, lo que implica la ausencia total de cuerdas, arneses o cualquier equipo de protección. Honnold, nacido en Sacramento en 1985, se apoyó únicamente en pequeños salientes metálicos de la fachada del edificio. Como reseñó el New York Post, el tramo más exigente de la escalada se localizó en los 64 pisos centrales, conocidos como las “cajas de bambú”. Esta sección, compuesta por ocho bloques de ocho pisos cada uno, se caracteriza por su verticalidad y la escasez de lugares para reposar, lo que obligó al escalador a alternar tramos de esfuerzo extremo y breves pausas en ciertos balcones estratégicos.

Las dificultades técnicas no fueron las únicas adversidades que enfrentó Honnold. El mal tiempo en Taiwán obligó a retrasar la escalada durante un día entero, mientras que fuertes ráfagas de viento complicaron su estabilidad durante la jornada definitiva. A pesar de todo, Honnold insistió que el desafío físico constituía su principal motivación. En redes sociales, afirmó que escalar un rascacielos representó siempre un antiguo anhelo personal.

No obstante, el acontecimiento estuvo marcado por la controversia económica. En entrevista con The New York Times, Honnold expresó inconformidad respecto al contrato firmado con Netflix, al calificar como “vergonzosa” la compensación económica pactada. Forbes reveló que el monto exacto fue de 500.000 dólares, cifra considerada modesta al compararla con los contratos millonarios de otras disciplinas deportivas profesionales, como lo ilustró Honnold mencionando los sueldos en la MLB (Major League Baseball).

El propio escalador manifestó que habría realizado la hazaña sin ningún tipo de remuneración, siempre que se le hubiera permitido ascender sin cobertura mediática, únicamente contando con la autorización de los administradores del edificio. El momento final quedó inmortalizado en una selfie desde la cima del rascacielos, donde Honnold contempló la panorámica urbana de Taipéi.

A sus 40 años, Honnold se consolida como una figura icónica en la escalada, especialmente a partir de 2017, cuando logró escalar El Capitán en el Parque Nacional Yosemite sin ningún tipo de protección, proeza documentada en el premiado filme Free Solo. Más allá de la notoriedad deportiva, el californiano mantiene un perfil austero y lidera la Honnold Foundation, organización dedicada a promover el uso de energías limpias en comunidades necesitadas. En perspectiva histórica, su desafío en el Taipei 101 agrega otro capítulo a las grandes gestas del deporte extremo, sobre todo tras recordar que en 2004 Alain Robert, apodado “el Hombre Araña Francés”, fue el primer escalador en intentar la ruta, pero utilizando cuerdas de seguridad bajo condiciones lluviosas.

¿Qué es el “solo libre” en la escalada?

La pregunta es relevante porque el término “solo libre” aparece recurrentemente al describir las hazañas de Alex Honnold y puede resultar desconocido para muchos lectores que no están familiarizados con la escalada extremadeportiva. De acuerdo con los reportes de The New York Times y New York Post, esta modalidad implica ejecutar una escalada sin ningún tipo de equipo de protección, como cuerdas o arneses, y utilizando solamente manos y pies para progresar.

La exigencia mental y física del solo libre convierte cada ascenso en un enfrentamiento directo con el peligro, donde cualquier error puede resultar fatal, especialmente cuando se escala estructuras de tanta altura como el Taipei 101. Esta modalidad resalta la voluntad y la destreza de los deportistas, así como el nivel de riesgo que están dispuestos a asumir en pos de superar límites autoimpuestos y conquistar nuevas fronteras para la escalada.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

Temas Relacionados:

Te puede interesar

Sigue leyendo