También participaron en el análisis de los candidatos más opcionados a la presidencia de Colombia Juan Carlos Flórez,  Carlos Fernando Galán y Juan Pablo Estrada.

“La figura es una ventaja, es un tipo ‘bien plantado’ (atractivo), eso le sirve un ‘jurgo’ y que se ha sabido vender como buen gobernante, pero cuando empiecen a mirar ahí (en su gestión en la alcaldía de Medellín y la gobernación de Antioquia) van a encontrar que tampoco es tanto. Yo creo que la gran desventaja es la vanidad. Yo creo que es un vanidoso y siente… que no hay que estudiar. Estoy de acuerdo con que es muy pandito, y que en ese sentido esa vanidad le dice: ‘con lo que ya tengo, puedo’. Y eso no es suficiente para ser presidente”, dijo Santos en Hora 20.

Juan Carlos Flórez destacó como principal problema de Fajardo estar muy solo “y creer que él puede repetir a nivel nacional sus elecciones en solitario lanzándose a la alacaldía de Medellín y la gobernación de Antioquita… sin alianzas es imposible ser presidente de Colombia”, dijo.

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Y Flórez está en lo cierto. Fajardo, cuando estaba de primero en las encuestas, se dio el lujo de rechazar a Humberto de la Calle por considerarlo ‘contaminado’, por ser del Partido Liberal, con el que asocia la politiquería, las maquinarias y la corrupción.

Flórez le reconoció su trayectoria contra la corrupción, su énfasis en la educación y no estar conectado con maquinarias (electorales).

La tibieza y superficialidad de Fajardo fue destacada por Juan Pablo Estrada, docente de la Universidad Externado, muy en sintonía con lo que planteó Santos.

“Lo negativo (de Fajardo): es tibio y pando. No toma una postura en nada. No le he oído algo que yo diga: ‘estoy de acuerdo con eso’ o ‘qué horror lo que dijo’… eso es lo que, finalmente, mueve la política… que despierta el deseo de querer meter un voto en la urna. Pando porque en los temas no se ha preocupado por estudiar, no se ha creído la candidatura o no tiene un equipo que le trabaje y le prepare documentos y eso se va a notar ahora que entramos en un escenario de debates, de foros, de plaza pública”, dijo Estrada.

A críticos como Estrada, Fajardo les ha respondido hábilmente, para justificar que no toma posiciones y es tibio, que no quiere entrar en el ambiente de polarización y de agresiones.

Es claro que se pueden fijar posiciones sin agredir, como lo demuestra, el ‘contaminado’ (a los ojos de Fajardo) Humberto de la Calle.

Carlos Fernando Galán destacó ventajas que tiene Fajardo la imagen antiestablecimiento que ha querido proyectar, aunque lleva 18 años haciendo política.

Y entre sus debilidades menciona la alianza con el Polo Democrático, que le puede ahuyentar a los electores de centro.