
El teatro como espejo de la migración: una puesta en escena para romper mitos y abrir conciencias en el Quindío
Noticias del Quindio y Armenia: información 24 horas sobre la región, vías, actualidad y más.
Visitar sitioEl Teatro Azul aborda la migración desde el arte: descubre cómo el escenario puede transformar este debate.
El Teatro Azul, bajo la dirección artística de Leonardo Echeverri Botina, presentará en el Quindío un evento que convoca al análisis social y humano sobre la migración, articulando disciplina teatral, conciencia crítica e investigación. Como parte de la denominada Programación Azulado, este espacio integra la reflexión social con la creación escénica, promoviendo una mirada profunda sobre el fenómeno migratorio contemporáneo, sus causas estructurales y su impacto en la sociedad.
La jornada iniciará este miércoles 4 de febrero a las 6:30 p. m. con la puesta en escena de ‘Entre Líneas’, una obra original de Teatro Azul que surge de un ejercicio de investigación y creación alrededor de la migración y su relación con el contexto macroeconómico que la condiciona. Acto seguido, el auditorio será testigo de un conversatorio con la periodista y escritora Laura Restrepo y el analista geopolítico camerunés Sani Ladan, quienes abordarán temas como fronteras, derechos humanos y la desigualdad en el orden mundial.
Sani Ladan, autor del libro La luna está en Duala: y mi destino es el conocimiento, es reconocido por su análisis sobre la migración y su perspectiva crítica frente a la apropiación del discurso mediático. Según lo señaló en entrevista con La Crónica del Quindío, sostiene que la migración es percibida de forma diferente dependiendo de su dirección geográfica: mientras que se nombra “migración ordenada” cuando va del norte al sur, se etiqueta de “crisis” al ocurrir del sur hacia el norte global. Eso, explica Ladan, es producto de una mirada histórica ligada al pasado colonial, donde el sur fue intentado confinar, permitiendo únicamente la salida de recursos, no de personas.
Para Ladan, este fenómeno traduce las profundas desigualdades que persisten a nivel mundial. Subraya que la migración, lejos de constituir una anomalía, forma parte de la condición humana y de la historia de las sociedades. Lo que intensifica los desplazamientos actuales, según sus palabras, son las brechas de bienestar y dignidad entre el sur y el norte global, así como factores como el cambio climático, que expulsa poblaciones enteras y amplía la problemática migratoria.
Otro eje de la reflexión reside en la responsabilidad histórica de Occidente y Europa en la migración africana. Aunque muchos países africanos lograron su independencia en el siglo XX, Ladan afirma que persisten mecanismos de dominación: por ejemplo, el control monetario a través del franco CFA y el extractivismo promovido desde antiguos poderes coloniales, que mantienen limitaciones a la soberanía económica y política y empujan a millones de personas a dejar sus territorios.
El derecho a migrar, postula Ladan, está intrínsecamente vinculado al derecho a no migrar. Nadie –sostiene– debería verse obligado a abandonar su hogar para sobrevivir ni buscar fuera la dignidad que falta en su tierra. Subraya que solo condiciones dignas en los países de origen posibilitarían la verdadera libertad de movimiento.
Ladan también advierte sobre el papel de los medios en la configuración de imaginarios de miedo y rechazo a través del uso de titulares sensacionalistas y la difusión de desinformaciones conocidas como bulos. Según explica, estos contenidos agravan el rechazo social y distorsionan la esencia de la migración, que debe interpretarse como un fenómeno humano y no una amenaza colectiva.
Al reflexionar sobre el vínculo entre arte y activismo, sostiene que el teatro tiene la capacidad de perturbar, sembrar preguntas y despertar conciencia, llegando donde el discurso político y académico a menudo resulta insuficiente. Además, traza paralelismos entre África y América Latina como regiones atravesadas por historias de desigualdad, extractivismo y desplazamientos forzados, advirtiendo sobre el riesgo de naturalizar discursos xenófobos incluso en sociedades tradicionalmente abiertas a la acogida.
En conclusión, Sani Ladan reivindica la migración como un derecho humano inscrito en la historia y advierte que ni muros ni políticas restrictivas detendrán esta realidad, sino que podrían profundizar las condiciones de vulnerabilidad y sufrimiento.
¿Por qué es importante analizar el papel del teatro en el abordaje de la migración?
Esta pregunta cobra relevancia porque el teatro, como forma de expresión artística, posee el poder de poner en escena realidades complejas y dar rostro humano a quienes suelen ser reducidos a cifras o estigmas. Según lo señalado durante la Programación Azulado, la creación teatral puede provocar empatía, cuestionar imaginarios y activar un debate social necesario en torno al fenómeno migratorio.
El abordaje escénico, además, posibilita la participación de voces diversas y complementa la comprensión generada por el análisis político o académico. Así, el arte se transforma en una herramienta educativa y transformadora, capaz de sensibilizar públicos y ampliar el alcance de la reflexión sobre temas urgentes como los derechos humanos y la dignidad de las personas migrantes.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
Temas Relacionados:
Recomendados en Vivir Bien
Te puede interesar
Sigue leyendo