Matemáticas y lectura dan golpe histórico en Colombia, pero Bogotá y Medellín quedaron mal paradas
Un nuevo informe del Observatorio de Realidades Educativas (ORE) de la Universidad Icesi presentó datos más que reveladores a nivel nacional.
En medio de los movimientos en la sociedad de Colombia, los estudiantes del país alcanzaron las cifras de rendimiento más elevadas del último decenio en las áreas fundamentales de comprensión lectora y pensamiento matemático.
Este importante avance académico resalta las mejores métricas de la década en asignaturas vitales para el desarrollo profesional y profesional de los jóvenes, según un nuevo informe del Observatorio de Realidades Educativas (ORE) de la Universidad Icesi.
Sin embargo, las dos principales capitales del país registraron datos desfavorables, pues Bogotá y Medellín no destacaron favorablemente al mantenerse por debajo de sus métricas históricas.
El panorama educativo nacional evidencia un proceso de reactivación gradual tras el impacto negativo provocado por los acontecimientos sísmicos de agosto y los reportes internacionales.
Desde el año 2022, un número creciente de bachilleres concluye su etapa escolar con las herramientas requeridas para incorporarse a la educación superior o al mercado.
Un total de 93 de los 97 territorios administrados por secretarías de educación locales reportaron progresos significativos en comparación con los registros de 2019.
Estos valiosos hallazgos provienen del reporte titulado Una recuperación en marcha: calidad de la educación media en Colombia, elaborado por el observatorio de Icesi.
La investigación especializada procesó minuciosamente las pruebas Saber 11 presentadas por 567.268 alumnos distribuidos a lo largo del territorio nacional.
El concepto de logro académico integral mide el porcentaje de evaluados que alcanza simultáneamente los desempeños requeridos en cuatro materias del examen oficial.
Dicho indicador global agrupa las competencias en lectura crítica, razonamiento matemático, ciencias naturales y aptitudes sociales o ciudadanas.
El estudio técnico confirma que este indicador cayó progresivamente del 25 % en 2016 al 18 % durante el ciclo escolar de 2019.
Afortunadamente, la cifra ascendió hasta ubicarse en un 23 % en 2025, aproximándose al rendimiento registrado hace una década por el sistema educativo.
“No vamos a desconocer lo que falta: la mayoría de los jóvenes todavía termina el colegio sin el nivel esperado. Pero la mejora llegó a casi todo el país y nos muestra que es posible, incluso en contextos difíciles. Si entendemos qué hizo la diferencia en cada lugar, podemos acompañar mejor a los que aún no avanzan”, afirmó Juliana Ruiz Patiño, directora del Observatorio de Realidades Educativas de la Universidad Icesi.
Las mejores noticias institucionales se concentran justamente en las materias que poseen mayor ponderación para el porvenir laboral y académico de los jóvenes.
En las pruebas de 2025, el 62 % de los estudiantes obtuvo un nivel de desempeño satisfactorio o avanzado en el área de lectura crítica.
Asimismo, el 56 % de la población evaluada conquistó resultados idóneos en matemáticas, estableciendo la mayor tasa de éxito de los últimos diez años.
Los niveles sobresalientes en la disciplina lectora también se expandieron, pasando de un 9 % registrado en 2016 a un 16 % en 2025.
A pesar de los progresos globales, las deficiencias continúan representando una barrera considerable para el desarrollo equitativo de las futuras generaciones.
Cuatro de cada diez alumnos finalizan sus estudios secundarios sin consolidar las competencias esperadas en el componente de lectura crítica.
De igual forma, más de cuatro de cada diez evaluados no superan los requerimientos básicos fijados para las pruebas de competencias matemáticas.
Un estudiante de cada ocho no logra responder ni siquiera los cuestionamientos numéricos más elementales formulados en el examen estatal.
Dicha proporción de insuficiencia matemática se mantiene estancada en los mismos niveles desfavorables reportados desde hace una década.
En plena era de la inteligencia artificial y la desinformación digital, analizar un escrito o interpretar estadísticas resulta vital para participar en la democracia.
Entre las sorpresas del informe destaca que los departamentos pertenecientes a la Amazonía y al Caribe ya sobrepasaron sus promedios históricos de 2016.
En contraste, ciudades principales como Bogotá y Medellín registraron balances insatisfactorios al ubicarse por debajo de sus datos iniciales de referencia.
La capital colombiana experimentó una drástica disminución en su logro académico integral, descendiendo de un 38 % a un 32 %.
Por su parte, Medellín sufrió una caída equivalente en el rendimiento integral de sus colegios, pasando de un 28 % a un 23 %.
El municipio de Girón en Santander lideró el crecimiento nacional al elevar su logro integral del 21 % en 2019 al 36 % en 2025.
Otras localidades mostraron avances notables: Armenia pasó de 25 % a 40 %, Lorica subió de 9 % a 22 %, Buga de 22 % a 34 % y Yumbo de 13 % a 24 %.
Regiones como Montería, Casanare y Guaviare mejoraron sus resultados académicos mientras simultáneamente incrementaban la cantidad de jóvenes graduados en sus aulas.
Pese al repunte general, las brechas socioeconómicas persistentes impiden que la mejoría beneficie equitativamente a todas las poblaciones del país.
La disparidad entre los colegios de naturaleza privada y los planteles públicos se mantiene congelada en una distancia de 20 puntos porcentuales.
Entre las zonas urbanas y las áreas rurales, la brecha de calidad educativa conserva un margen desfavorable de casi 12 puntos de diferencia.
Las mujeres, quienes representan la mayoría de los evaluados, continúan registrando un logro integral inferior respecto a los hombres, con 21 % frente al 26 %.
“El promedio del país sube, pero las brechas se quedan donde estaban. Eso nos dice que mejorar en promedio no es lo mismo que mejorar para todos. Por eso hay que mirar los resultados también según el territorio, el tipo de colegio o el género, y no solo el total”, señaló Santiago Navia Jaramillo, investigador del ORE.
Ciudades como Envigado, Tunja, Bucaramanga, Floridablanca y Sogamoso lideran el territorio nacional con tasas cercanas al 42 % de logro integral.
Zonas afectadas por la vulnerabilidad como Turbo, Vichada, Guainía, Chocó y Uribia presentan porcentajes preocupantes ubicados únicamente entre el 1 % y el 6 %.
El informe se divulga mientras la Comisión Primera de la Cámara de Representantes debate la obligatoriedad de la educación media hasta los 17 años.
Esta iniciativa legal busca corregir una falla del sistema, pues los análisis del observatorio indican que solo la mitad de los jóvenes cursa la secundaria.
Las afectaciones del terremoto del 10 de agosto en el suroccidente nacional y el Eje Cafetero imponen retos urgentes a la reconstrucción física y académica.
El reporte concluye planteando tres recomendaciones esenciales: priorizar matemáticas y lectura, investigar el rezago en ciencias y replicar los casos exitosos de los municipios destacados.
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