¿Te sientes desmotivado tras las vacaciones? Así puedes adaptarte al regreso a la rutina sin colapsar
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Visitar sitio¿Sabías que hasta un 40% sufre malestar emocional al retomar la rutina tras las vacaciones?
El retorno a la rutina laboral o académica tras las vacaciones trae consigo no solo un cambio logístico sino, con frecuencia, un impacto emocional y físico apreciable para muchas personas. Un análisis exhaustivo de la Facultad de Psicología de la Universidad de San Buenaventura, sede Bogotá, indica que el proceso de adaptación a nuevas exigencias no sucede instantáneamente: la sensación de cansancio, la dificultad para enfocar la atención y un estado general de desajuste son comunes y suelen ser difíciles de identificar o explicar. La evidencia presentada por esta entidad revela cómo el paso abrupto de un periodo de relajación y flexibilidad a una etapa marcada por demandas elevadas puede repercutir perceptiblemente tanto en el ánimo como en el rendimiento de quienes regresan a sus actividades habituales.
Datos recogidos por la American Psychological Association (APA) y el Journal of Occupational Health Psychology respaldan estos hallazgos. De acuerdo con las cifras expuestas en dichos estudios, entre el 30 % y el 40 % de las personas manifiestan malestar emocional al reincorporarse a sus labores. Los síntomas más reportados incluyen irritabilidad, ánimo bajo y problemas para concentrarse, especialmente notorios durante las primeras semanas. Los investigadores atribuyen estos efectos a alteraciones significativas en los hábitos de sueño, a la mayor exigencia mental que representa retomar responsabilidades y a la presión social por alcanzar rápidamente niveles altos de desempeño.
La Facultad de Psicología de la Universidad de San Buenaventura reafirma que este malestar es una reacción normal del cuerpo y la mente consecuencia de la transición entre dos periodos opuestos en términos de exigencia. Según el docente Gustavo González, autor del análisis, el cerebro requiere tiempo para reestructurarse frente a las nuevas rutinas, horarios y presiones. Forzar una productividad inmediata puede conducir a frustraciones y desgaste innecesario.
Ante este panorama, los expertos sugieren cinco recomendaciones puntuales: considerar enero como una fase adaptativa antes que una temporada de máximo rendimiento, priorizar la regulación del sueño sobre la productividad, reducir la carga mental dividiendo las tareas en objetivos pequeños, favorecer la reanudación de la interacción social como soporte emocional y estar atentos a señales de alerta, especialmente si la sintomatología persiste más allá de dos o tres semanas, caso en el cual resulta apropiado buscar apoyo profesional.
El análisis subraya la importancia de comprender que durante las vacaciones el cerebro se habitúa a rutinas más flexibles y estímulos placenteros, mientras que el inicio del año retorna la presión por cumplir metas y plazos establecidos. Este choque entre expectativas y realidad, advierte la Facultad de Psicología, puede tener efectos significativos si no se maneja con estrategias adecuadas y conciencia del proceso adaptativo implicado.
¿Por qué el sueño influye tanto en la adaptación durante el regreso a la rutina?
Al volver al trabajo o las clases, una de las variables que más afecta la capacidad de adaptación es la calidad del sueño. La información proporcionada por la Facultad de Psicología señala que, durante los días de descanso, suelen alterarse los horarios habituales de descanso, provocando desorden en los patrones de sueño. Este desajuste tiene efectos directos en áreas como la concentración, la memoria y la estabilidad emocional. La privación de sueño adecuado no solo acentúa el cansancio, sino que dificulta afrontar las nuevas exigencias cotidianas, dificultando la transición a la rutina.
El artículo enfatiza también que muchas personas intentan superar el cansancio incrementando el esfuerzo, cuando el origen del problema radica realmente en la carencia de descanso reparador. Restablecer horarios regulares de sueño y permitir a la mente readaptarse de manera paulatina forman parte fundamental del proceso de recuperación emocional y cognitiva durante el retorno a las actividades habituales.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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