Del lago a tu melena: la sorprendente revolución verde en el cuidado del cabello que cambia la industria
El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.
Visitar sitioInnovadores ingredientes ecológicos transforman el cuidado capilar, pero ¿realmente son tan sostenibles?
En los últimos años, el cuidado del cabello ha comenzado a experimentar una transformación impulsada por la búsqueda de soluciones más ecológicas y responsables con el medio ambiente. Este cambio surge, en parte, de experiencias como la del químico de materiales Mika Sipponen, de la Universidad de Estocolmo, quien al nadar en un lago cargado de materia vegetal, notó un inusual suavizado de su cabello. Entonces, Sipponen y su equipo comenzaron a investigar la lignina, un compuesto orgánico presente en la madera, descubriendo que al combinarla con aceite de coco se obtenía un eficaz acondicionador que suavizaba el tallo capilar y facilitaba el peinado. Según la investigación publicada en Science Advances en 2025, la lignina ofrece además beneficios ambientales, ya que puede obtenerse de residuos de madera y reemplazar ingredientes convencionales derivados de petroquímicos.
Este avance es parte de una tendencia más amplia en el mercado de productos capilares, que cada año mueve miles de millones de dólares y en el que los consumidores exigen opciones más sostenibles y menos dañinas para el cuerpo, de acuerdo con la epidemióloga Alexa Friedman del Environmental Working Group, una organización estadounidense dedicada al análisis de ingredientes en productos de consumo. Bajo esa presión, numerosos laboratorios han comenzado a integrar componentes biológicos, como proteínas diseñadas en laboratorio y moléculas derivadas de plantas, hongos e insectos, en sus fórmulas.
Desarrollar productos eficaces exige comprender a fondo la química del cabello, que cubre varios metros cuadrados en una cabeza promedio y necesita ser flexible, brillante y resistente. Investigadores como Artur Cavaco-Paulo, de la Universidad de Minho, en Portugal, han identificado péptidos que actúan sobre la queratina —la proteína principal del cabello— y ayudan a reparar daños microscópicos. Así surgió el péptido ahora incluido en el producto comercial K18, cuyos ensayos sugieren mayor resistencia capilar tras procesos agresivos como la coloración.
La búsqueda de ingredientes innovadores continúa: se han diseñado proteínas inspiradas en la elastina de la piel y la seda, producidas con bacterias modificadas, mientras que moléculas de resilina, proteína presente en insectos, se exploran para ofrecer protección térmica y mecánica. Además, alternativas vegetales como la celulosa ofrecen métodos más suaves para rizar o alisar el cabello, aunque estos desarrollos todavía no superan la eficacia de los agentes químicos tradicionales.
En cuanto al lavado y acondicionamiento, los polímeros tradicionales proceden en buena medida de derivados del petróleo, como los policuaternios y siliconas, que pueden acumularse en el ambiente y tardan en degradarse. Esto ha motivado el interés por alternativas como la lignina, valorizada por su acción antibacteriana y protector solar, o el quitosano, extraído de crustáceos, insectos y ahora hongos. Aunque las fuentes fúngicas evitan dañar animales, todavía deben optimizarse para depositarse adecuadamente en el cabello.
También destacan los esfuerzos por sustituir los sulfatos, ingredientes responsables de la espuma y la limpieza en los champús, conocidos por su potencial irritante. Alternativas suaves, como los sophorolípidos obtenidos de hongos y los alquilpoliglucósidos derivados de aceites vegetales y almidones, se están incorporando progresivamente, especialmente en productos infantiles.
Sin embargo, como advierte Carla Varela, de la Universidad de Coimbra, y Friedman, aún falta transparencia sobre la sostenibilidad real de estos productos. Las etiquetas ambientales suelen carecer de verificaciones independientes, y no siempre el origen biológico garantiza un menor impacto ambiental, sobre todo si implica prácticas agrícolas perjudiciales para los ecosistemas.
Finalmente, aunque la tendencia hacia productos ecológicos es clara, la funcionalidad sigue siendo el criterio principal para la mayoría de consumidores, según Cavaco-Paulo. Así, la industria continúa investigando en recursos naturales y en biotecnología, intentando equilibrar eficacia, seguridad y menor impacto ambiental.
¿Qué es la queratina y cuál es su función en el cabello?
La queratina es una proteína estructural presente en el cabello, responsable de su fuerza, elasticidad y protección. El buen estado de la queratina es fundamental para evitar el quiebre y el deterioro de la fibra capilar, especialmente ante tratamientos químicos o el uso frecuente de calor. Por ello, la reparación de enlaces y la reposición de esta proteína en el cabello constituyen el eje central de las investigaciones recientes en productos capilares, como lo evidencian los estudios citados en Science Advances y ACS Biomaterials Science & Engineering.
El desarrollo de péptidos capaces de reconectar o fortalecer la queratina supone mejorar la salud y el aspecto del cabello de manera más sostenible. Esto resulta especialmente relevante en la actualidad, donde existe una demanda creciente de cosméticos que ofrezcan beneficios comprobados sin sacrificar el compromiso ambiental.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
Temas Relacionados:
Te puede interesar
Sigue leyendo