El chícharo: sus aportes nutricionales, beneficios para la salud y el medio ambiente según expertos

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La leguminosa que estudió Mendel es hoy esencial en dietas sostenibles y en la regeneración de suelos.

El chícharo, también conocido como arveja o guisante, destaca por su relevancia histórica y nutricional. Gregor Mendel, reconocido como el “padre de la genética”, utilizó plantas de chícharo para establecer las leyes fundamentales de la herencia, lo que evidencia la importancia biológica de esta leguminosa. En la actualidad, destacados expertos resaltan los múltiples beneficios que ofrece el consumo de chícharo no solo para la salud, sino también para el medio ambiente, debido a su bajo impacto ambiental y la capacidad de sus raíces para mejorar la calidad del suelo de forma natural. Así lo señala Rebecca McGee, genetista de plantas de la Universidad Estatal de Washington, al describir al chícharo como una potente fuente de nutrientes, con beneficios tanto para las personas como para el entorno.

Los chícharos forman parte de la familia de las leguminosas y tienen la ventaja de ofrecer un alto contenido tanto de proteínas como de fibra, además de carbohidratos complejos que no generan picos elevados de glucosa en la sangre. Según Gary Frost, profesor de nutrición y dietética del Imperial College de Londres, aunque no igualan el aporte proteico de otras legumbres como las lentejas o los frijoles, siguen siendo una opción relevante para quienes buscan fuentes de proteína vegetal. Por ejemplo, media taza de chícharos cocidos aporta unos cuatro gramos de proteína, cifra que puede incrementarse si estos forman el centro del plato. Además, de acuerdo con Tom Warkentin, profesor de ciencias de plantas en la Universidad de Saskatchewan, su contenido en proteína los hace ideales para elaborar productos como proteína en polvo, sustitutos de carne y leches vegetales.

Su aporte de fibra es otro factor destacable. Una taza de chícharos proporciona alrededor de nueve gramos de fibra, combinando insoluble y soluble, lo cual mejora la salud digestiva, contribuye a reducir el colesterol “malo” (LDL) y ayuda a mantener la sensación de saciedad, según investigaciones citadas por Frost. Otro componente importante es el almidón resistente y la amilosa, que propician una digestión lenta y estable del azúcar, previniendo aumentos abruptos de glucosa que pueden derivar en resistencia a la insulina y diabetes tipo 2, como lo enfatizó Warkentin.

En cuanto a micronutrientes, los chícharos contienen folato, magnesio y zinc, todos esenciales para distintas funciones orgánicas, como el desarrollo fetal, la actividad nerviosa y muscular, y la inmunidad. Asimismo, una taza de chícharos cocidos provee antioxidantes como luteína y zeaxantina, cuya ingesta adecuada puede ayudar a reducir el riesgo de padecer degeneración macular, según investigaciones referenciadas en el texto.

Finalmente, los expertos recomiendan consumir chícharos en diversas presentaciones (frescos, congelados, enlatados o crudos) y combinarlos con cereales como arroz o maíz para una dieta equilibrada en aminoácidos esenciales.

Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

¿Cuáles son los beneficios de la fibra presente en los chícharos?

La fibra de los chícharos, en particular la insoluble y soluble, mejora la salud intestinal, previene el estreñimiento y ayuda a reducir el colesterol LDL. Además, la fibra soluble contribuye a mantener la saciedad y a alimentar bacterias beneficiosas del colon, impactando de forma positiva la salud metabólica y cardiovascular.

¿Por qué el consumo de chícharos no aumenta bruscamente el nivel de azúcar en sangre?

El consumo de chícharos no provoca picos elevados de glucosa porque contienen amilosa, un componente de almidón que se digiere lentamente. Esto, junto al almidón resistente y la fibra, permite una absorción gradual de los carbohidratos, lo que ayuda a prevenir la resistencia a la insulina y reduce el riesgo de diabetes tipo 2.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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