La fórmula de Steve Jobs para triunfar en el trabajo: lección sigue vigente con los años

Tecnología
Tiempo de lectura: 4 min

Tú navegador no es compatible para reproducir este audio

Escrito por:  Redacción Tecnología
Actualizado: 2026-08-22 10:43:56

Su propia historia incluía abandonar la universidad, ser despedido de la empresa que había fundado y enfrentarse a un diagnóstico de cáncer.

En 2005, Steve Jobs fue invitado a pronunciar el discurso de graduación de la Universidad de Stanford. En lugar de ofrecer una larga lista de consejos profesionales, el entonces CEO de Apple y Pixar decidió contar tres historias de su vida para explicar algunas de las lecciones que había aprendido.

(Vea también: Dueño de Picardías, legendaria empresa en Colombia, destapó dura realidad: “Momento de apagar la P”)

Aunque Jobs no presentó una fórmula matemática para alcanzar el éxito laboral, su discurso dejó varias ideas muy concretas sobre la manera en que una persona puede encontrar un trabajo que realmente la satisfaga y afrontar los momentos difíciles de una carrera.

La primera historia de Jobs estuvo relacionada con lo que llamó “conectar los puntos”. Contó que abandonó ‘Reed College’ después de seis meses porque no encontraba valor en continuar gastando los ahorros de sus padres en una formación que no sabía cómo iba a ayudarlo a descubrir qué quería hacer con su vida.

Después de dejar los estudios, siguió asistiendo a algunas clases que realmente le interesaban. Una de ellas fue caligrafía.

En ese momento, Jobs no tenía manera de saber si aquel conocimiento tendría alguna utilidad en el futuro. Sin embargo, diez años después, esa experiencia terminó influyendo en el diseño de diferentes tipografías para el Macintosh.

Su conclusión fue que no es posible conectar los puntos mirando hacia el futuro. Según explicó, solo se pueden conectar cuando se mira hacia atrás. Por eso, su recomendación era confiar en que las experiencias, incluso aquellas que parecen no tener relación con el objetivo profesional de una persona, pueden terminar siendo importantes.

La segunda historia estuvo marcada por uno de los momentos más difíciles de su carrera: su salida de Apple, la compañía que había ayudado a fundar.

Jobs contó que, después de que sus diferencias con la persona que dirigía la empresa aumentaran, la junta directiva terminó apoyando a esta última y él fue apartado de Apple cuando tenía 30 años.

Para Jobs fue un golpe devastador. Sin embargo, con el paso del tiempo descubrió algo que consideró fundamental: seguía amando lo que hacía.

Después de su salida de Apple creó NeXT y Pixar. Más adelante, Apple compró NeXT y Jobs regresó a la compañía.

A partir de esa experiencia llegó una de las principales conclusiones de su discurso. Jobs sostuvo que una persona debe encontrar aquello que ama y aplicó esa idea directamente al ámbito laboral: el trabajo ocupa una parte muy importante de la vida y, para sentirse verdaderamente satisfecho, es necesario hacer un trabajo que uno considere excelente. Para él, la posibilidad de hacer un gran trabajo estaba relacionada con amar aquello que se hace.

La tercera historia tuvo como eje la muerte. Jobs contó que, después de recibir un diagnóstico de cáncer, comenzó a contemplar su propia mortalidad de una manera diferente.

A partir de esa experiencia planteó una idea que también puede aplicarse directamente a la vida profesional: el tiempo es limitado.

Por eso, Jobs pidió a los graduados que no desperdiciaran su tiempo viviendo la vida de otra persona. También los invitó a no quedar atrapados por el pensamiento de los demás ni permitir que las opiniones externas apagaran su propia voz interior.

Para Jobs, lo más importante era tener el valor de seguir el corazón y la intuición, porque consideraba que ambos podían orientar a una persona hacia aquello en lo que realmente quería convertirse.

Su visión podría resumirse en tres principios: confiar en que las experiencias terminarán conectándose, encontrar algo que realmente se ame y tener el valor de seguir el propio camino.

Jobs no prometió que ese camino fuera sencillo. De hecho, su propia historia incluía abandonar la universidad, ser despedido de la empresa que había fundado y enfrentarse a un diagnóstico de cáncer.

Precisamente por eso, su mensaje en Stanford no fue una receta para evitar los problemas, sino una invitación a interpretar de otra manera las experiencias que aparecen durante la vida.

FUENTES CONSULTADAS

Temas Relacionados:

Te puede interesar

Sigue leyendo