Empezó movido este martes 21 de abril: hubo tres temblores en Colombia y se sintieron fuerte

Nación
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Santander, Huila y Cundinamarca fueron los departamentos en donde ocurrieron los tres movimientos de tierra. ¿En qué municipios?

Tres temblores en Colombia fueron reportados por el Servicio Geológico Colombia durante la noche del lunes y madrugada de este martes. Santander, Huila y Cundinamarca fueron los departamentos en donde ocurrieron los epicentros.

El primer temblor fue registrado durante la noche del lunes, específicamente a las 8:21 p. m. y tuvo como epicentro del municipio de Los Santos, Santander. Este movimiento telúrico fue de magnitud 3.6 y presentó una profundidad de 153 kilómetros.

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Tres horas después, a las 11:21 de la noche, el epicentro del otro temblor en Colombia fue el municipio de Garzón, Huila. Este sismo, registrado por el Servicio Geológico Colombiano, fue de magnitud 2.7 y registró una profundidad superficial menor a 30 kilómetros.

El tercer temblor que se registró en las últimas horas tuvo como epicentro el municipio de Cucunubá, departamento de Cundinamarca, a las 3:11 de la madrugada. Este movimiento de tierra reportado fue de magnitud 3.2 y presentó una profundidad de 148 kilómetros.

En ninguno de los tres sismos registrados en Colombia durante la noche del lunes y la madrugada del martes se presentaron emergencias ni daños a estructuras.

¿Qué hacer durante y después de un temblor?

Durante un temblor, la prioridad es proteger la vida y minimizar el riesgo de lesiones. Cuando comienza el movimiento, las personas deben mantener la calma y evitar correr o gritar. Si se encuentran en el interior de un edificio, lo más recomendable es agacharse, cubrirse y sujetarse, buscando refugio bajo una mesa resistente o un mueble firme que proteja la cabeza y el cuello. Es importante alejarse de ventanas, espejos, estanterías y objetos que puedan caer. No se debe utilizar el ascensor ni intentar salir corriendo, ya que las escaleras pueden colapsar o llenarse de gente en pánico.

Si el temblor sorprende a alguien en el exterior, lo indicado es trasladarse a un área abierta, lejos de edificios, postes, árboles, cables eléctricos y fachadas que puedan desprenderse. En caso de ir conduciendo, se recomienda disminuir la velocidad, detener el vehículo en un lugar seguro y permanecer dentro hasta que termine el movimiento, evitando puentes, túneles o pasos elevados. En zonas costeras, si el sismo es fuerte y prolongado, se debe estar atento a posibles alertas de tsunami una vez que el temblor haya finalizado.

Después del temblor, es fundamental evaluar la situación con prudencia. Las personas deben verificar si hay heridos a su alrededor y prestar primeros auxilios únicamente si cuentan con los conocimientos necesarios. También es importante revisar posibles daños estructurales antes de permanecer o regresar a un edificio; si existen grietas severas, olor a gas o riesgo de colapso, se debe evacuar con calma y dirigirse a un punto de encuentro previamente establecido.

Tras un sismo, pueden ocurrir réplicas, por lo que se recomienda mantenerse alerta y preparado para protegerse nuevamente. Se debe evitar el uso innecesario de teléfonos para no saturar las líneas de emergencia y seguir la información difundida por las autoridades a través de medios oficiales. Asimismo, conviene desconectar servicios como el gas y la electricidad si se sospecha de alguna fuga o daño.

Finalmente, una vez pasada la emergencia inmediata, se recomienda reflexionar sobre lo ocurrido, reponer suministros de emergencia y revisar planes familiares o laborales de respuesta ante sismos. La preparación previa y la conducta adecuada durante y después de un temblor son claves para reducir riesgos y proteger vidas.

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