Conozca el balance de los más de 200 templos dañados, las catedrales cerradas indefinidamente y el plan de reconstrucción de la Iglesia tras el sismo.

Cardenal entregó desoladora cifra de iglesias destrozadas en Colombia por el terremoto: "Hay más de 200"

Nación
Tiempo de lectura: 3 min

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Escrito por:  Fabián Ramírez
Actualizado: 2026-08-24 08:42:52

La Iglesia católica enfrenta el reto monumental de reconstruir más de doscientos templos y catedrales devastados por el reciente terremoto que sacudió al país.

El impacto del reciente terremoto que sacudió al país hace quince días dejó una profunda y dolorosa huella no solo en los hogares colombianos, sino también en la infraestructura social y en el patrimonio arquitectónico de la Iglesia católica. De acuerdo con el balance preliminar entregado por el Cardenal Primado de Colombia, monseñor Luis José Rueda Aparicio, la emergencia ha dejado afectaciones graves en más de 200 edificaciones religiosas, cifra que abarca catedrales, basílicas, templos parroquiales, capillas veredales y obras de carácter social como ancianatos y centros de asistencia comunitaria.

La magnitud de los daños estructurales ya ha cobrado construcciones históricas fundamentales para la identidad de los municipios. En el norte del Valle del Cauca, la emblemática Iglesia Nuestra Señora del Rosario, ubicada en el municipio de Yotoco, tuvo que ser demolida por completo utilizando maquinaria pesada debido al riesgo inminente de colapso que representaba para los transeúntes. Del mismo modo, templos de gran valor cultural y turístico permanecen cerrados e inhabilitados de manera indefinida, destacándose los casos de la Catedral de Manizales, la Catedral de Cali y la imponente Basílica del Señor de los Milagros en Buga.

Sobre este último centro de peregrinación, monseñor Rueda aclaró que el cierre se mantendrá hasta lograr un diagnóstico técnico definitivo sobre las afectaciones de la estructura, por lo que la diócesis habilitará una gran plazoleta exterior bajo carpas para permitir la congregación de los fieles en la tradicional conmemoración del Día del Señor de los Milagros, programada para el próximo 14 de septiembre. Sin embargo, la situación más crítica se concentra en el litoral pacífico, donde la catedral de Buenaventura sufrió daños severos en su fachada, nave central, techo y altar, lo que obligará a su demolición total al haber quedado completamente comprometida.

Ante la pérdida de los espacios físicos, sacerdotes y comunidades de las zonas más golpeadas han tenido que improvisar espacios para continuar con sus celebraciones litúrgicas, instalándose en carpas, parques y salones comunales. A pesar de las pérdidas materiales en ladrillo, arte religioso y patrimonio histórico, la jerarquía eclesiástica ha manifestado con claridad que el templo principal de la fe es el ser humano. El Cardenal Primado enfatizó que la prioridad absoluta radica en sanar los corazones, reconstruir las familias y acompañar emocionalmente a los habitantes antes de pensar en la recuperación arquitectónica.

Para hacer frente a esta crisis humanitaria, la Iglesia ha impulsado jornadas de primeros auxilios espirituales, la apertura de ollas comunitarias y la puesta en marcha de la denominada pastoral de la oreja, un espacio de escucha activa para consolar y aliviar el sufrimiento de los pobladores y de los propios líderes religiosos que atienden la emergencia. En el plano financiero, la reconstrucción tardará años al no contar con recursos estatales directos para estos monumentos, por lo que cada diócesis habilitó cuentas bancarias oficiales para recibir donaciones transparentes, sumándose a un aporte solidario inicial de cien mil euros enviado desde el Vaticano. Mientras los fondos se consolidan, las parroquias operan bajo el modelo de iglesias hospital de campaña, transformando escuelas y espacios disponibles en bodegas de alimentos, medicamentos y suministros esenciales para la población damnificada.

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