Periodista asesinado en Cúcuta hacía investigación que llama la atención y vincula a senador

Nación
Tiempo de lectura: 9 min
por: 

El Colombiano es un grupo editorial multiplataforma con más de 110 años de existencia. Nació en la ciudad de Medellín en Antioquia. Fundado el 6 de febrero de 1912 por Francisco de Paula Pérez, se ha especializado en la investigación y generación de contenidos periodísticos para diferentes plataformas en las que provee a las audiencias de piezas multimediales informativas, de tendencias y de otros recursos destinados a mejorar la calidad de vida del individuo. El Colombiano hace parte de Periódicos Asociados Latinoamericanos (PAL), al que pertenecen otras importantes casas editoriales de Latinoamérica.

Visitar sitio

Cristian Herrera se convierte en una víctima de la violencia en Norte de Santander, donde las bandas criminales tienen el control.

Cristian Herrera, el periodista asesinado el sábado en Cúcuta por un sicario que le disparó desde una motocicleta, ya se le había escapado varias veces a la muerte: sobrevivió a años de amenazas, a un exilio en Chile y a un atentado a bala en 2017. Esta vez, sin embargo, la violencia que investigaba y lo había perseguido terminó alcanzándolo tras bajarse de su camioneta.

Herrera, de 50 años, llegaba a la casa de su suegra acompañado de su esposa e hija cuando se bajó de la camioneta y fue atacado a tiros por un sicario vestido de negro que lo acechaba con el casco puesto.

Era el mismo vehículo en el que había viajado con sus escoltas horas antes de los hechos; sin embargo, estos no se encontraban con él al momento del atentado.

Aunque actualmente se desempeñaba en la Secretaría de Seguridad de Cúcuta, el reconocido periodista no había abandonado su labor investigativa. A través de su cuenta en X continuaba divulgando información de interés público, como quedó evidenciado en la última publicación que realizó el mismo día del atentado.

A las 12:18 p. m. escribió: “#UnDato. A un recién elegido senador de Norte de Santander q iba para Estados Unidos le dañaron el viaje, xq (sic) le cancelaron la visa y le tocó cambiar de planes. Lo peor es que la Fiscalía le tendría orden de trabajo para extinción d dominio. ¡Todo por una condena! Suenan las sirenas”.

Tras el asesinato, la Alcaldía, la Gobernación y la Policía condenaron el crimen y anunciaron una recompensa de hasta 100 millones de pesos para quien suministre información que permita identificar y capturar a los responsables.

Vea también: Asesinaron en Cúcuta al periodista Cristian Herrera, miembro de la FLIP y reconocido reportero judicial

Por su parte, la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip) y la Defensoría del Pueblo rechazaron el crimen y pidieron garantías para el ejercicio de la prensa en el país.

Este año, según la Flip, van dos periodistas asesinados. El caso anterior fue el de Mateo Rueda, comunicador del portal El Confidente, quien fue acribillado entre el 5 y el 7 de mayo pasado en Briceño, Antioquia. Según las autoridades, el crimen habría sido perpetrado por integrantes de la disidencia liderada por alias Calarcá.

A lo largo de su trayectoria, de unos 25 años, Herrera fue reconocido con el Premio Colprensa 2013 y el Premio Nacional Semana 2016, en Bogotá. Asimismo, fue exaltado con el Premio Regional La Bagatela 2016, en Cúcuta (Norte de Santander), y el Premio Orlando Sierra 2020, en Manizales (Caldas).

Cristian Herrera, recuerda la periodista Ana María Saavedra en conversación con EL COLOMBIANO, precisamente formaba parte desde aproximadamente 2018 de la red de corresponsales de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), desde donde reportaba los riesgos que enfrentaba el ejercicio periodístico en su ciudad, Cúcuta.

Esa red, según Saavedra, atraviesa hoy un panorama crítico de vulnerabilidad.

Detrás del asesinato de Herrera existe una cadena de agresiones recientes contra la prensa, documentadas por la FLIP, que incluye el atentado contra el periodista Gustavo Chica, director de Guaviare Estéreo y colaborador de Caracol Radio, ocurrido en julio del año pasado, así como amenazas que han obligado a otros integrantes de la red de corresponsales a salir del país y buscar protección en el exilio.

Andrés González es un amigo de Cristian con quien cubrió temas judiciales durante ocho años en el diario La Opinión, de Cúcuta. En diálogo con EL COLOMBIANO, el comunicador contó que Herrera se especializaba en documentar, a fondo y lejos de los comunicados oficiales, los golpes financieros a las estructuras criminales en Cúcuta y la zona fronteriza con Venezuela.

El último contacto entre los dos ocurrió el mismo día del asesinato, el sábado. Eran las 8:50 de la mañana cuando le entró el mensaje de Cristian. Según su relato, el periodista le escribió por WhatsApp para consultarle sobre la publicación de un caso.

“Después de ese mensaje, él me llamó. Conversamos durante unos tres minutos sobre una publicación y, antes de despedirse, me dijo: ‘Eso no le dé gusto a la gente, usted siga tranquilo, siga adelante’. Esas fueron las últimas palabras que intercambié con él. La vida es algo efímero, el mismo día hablamos y vea ahora”, relata Andrés González.

Según González, Cristian estaba metido en varias investigaciones, sobre todo de extinción de dominio de bienes de narcotraficantes y delincuentes de esa región.

Es por esto que Andrés González destaca que Herrera era un periodista de “muchos datos y mucha información”. Su método consistía en “desmenuzar los casos”, basándose en fundamentos sólidos, investigaciones previas y fuentes en territorio para no “comer entero”.

Sus investigaciones sobre bienes ilícitos habían empezado a cruzarse con temas de corrupción política en Cúcuta y Norte de Santander. En sus últimos días, Cristian Herrera estaba hurgando en torno a políticos y congresistas con distintos cuestionamientos.

(Vea también: “No se mata la verdad matando periodistas”, el plantón con el que se homenajeó en Medellín a Mateo Pérez)

De acuerdo con datos citados por Connectas, una red de periodistas de investigación, Cúcuta cuenta con el accionar de 27 bandas criminales que se disputan el control territorial, cuatro de ellas transnacionales: Los AK-47, el Tren de Aragua, el ELN y estructuras de disidencias de las Farc.

Un periodista que pidió anonimato, le dijo a EL COLOMBIANO que Cristian por estos días se encontraba con varios “frentes abiertos con temas muy muy calientes”, que vinculaban el crimen organizado con el poder político en Norte de Santander.

Una de esas puntas de trabajo era una investigación contra alias ‘El Faraón’, descrito por la fuente como un “narco fantasma” con fuertes conexiones con políticos de Norte de Santander. “Ese narco tiene acá en Cúcuta como cuatro homicidios ya”, agregó.

Esta línea incluía la supuesta relación del “Faraón” con un congresista recién electo. En ese contexto, el periodista seguía de cerca al político en cuestión sobre quien pesaba una posible “extinción de dominio”.

Ese señalado narco, para las autoridades, estaría detrás de la salida de droga por Venezuela. Sus movidas en la ciudad, con su gente, estaría ‘legalizada’ con cédulas colombianas que no tienen ningún requerimiento legal. Eso, precisamente, perseguía también Cristian en sus investigaciones.

La fuente también relató que Herrera, hace poco, le dio despliegue a la denuncia de la viuda de un minero asesinado en Cúcuta en el 2024. La mujer, según el periodista consultado por este diario, mencionaba directamente al político en los hechos que rodearon el crimen de su pareja.

Según los testimonios, estas publicaciones habrían generado “alertas muy graves” y una fuerte molestia en el congresista, “cuya posesión el 20 de julio estaba en entredicho, eso era lo que se comentaba por acá en el gremio en Cúcuta”.

Al otro lado del teléfono también se encuentra Karina Yudex, periodista con la que Cristian trabajó largo y tendido. En diálogo con EL COLOMBIANO cuenta que Cristian mantenía reportería en la zona de El Catatumbo centrada en grupos armados ilegales. “Indagaba sobre alias Megateo, hasta el final de su muerte”, agrega.

Cristian había conformado con ella una sólida “llave” periodística trabajando para medios de investigación como Vorágine y el portal venezolano Armando.info sobre desaparecidos en la frontera.

Se reunían casi a diario tras sus respectivas jornadas laborales en lugares públicos, como cafeterías, donde Cristian siempre asistía acompañado por sus escoltas.

Bajo la coordinación directa de la reconocida periodista Ginna Morelo, quien los contactó para estos proyectos, Herrera y Yudex cruzaban bases de datos, cuadraban información recopilada en campo. El proceso incluía entrevistas, transliteraciones y fotos.

Temas Relacionados:

Te puede interesar

Sigue leyendo